La volatilidad de los precios de los cereales en las últimas semanas, que se han visto incrementados sensiblemente en todas sus variedades, ha llevado a la Junta Directiva de la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe) a tomar la decisión de no sacar ninguna información pública de los mismos hasta que la situación en los mercados se regularice.

El incremento en las cotizaciones semana tras semana no solo ha alterado los mercados, sino que ha ido generando mucha confusión entre los productores, que veían cómo se variaba el precio final pero no se percataban de que, en ocasiones, esas cotizaciones no eran las finales, sino de salida de almacén o sobre camión, lo que provocaba más de un enfado y confusión entre los vendedores. Por ello, desde Accoe, y dado que los precios daban giros muy importantes cada semana, han optado por frenar sus informes y no dar más argumentos a la confusión que se estaba generando.

Como ejemplo de la situación que se ha estado viviendo, cabe recordar que se ha vivido subidas que ronda los 50 euros en solo 30 días en casos como el trigo blando, la cebada, la cebada de malta o la avena, mientras que el trigo duro (que lleva tiempo superando los 500 euros) lo habría hecho en 25 euros. Solo la semana pasada, en la Lonja de León se vieron incrementos de diez euros de media, mientras que en la Lonja del Ebro llegaba a los 21 en la cebada, los 11 en el trigo o los 18 en el girasol. Demasiada volatilidad en un mercado de cereales excesivamente cambiante que generaba mucha confusión.

Por otro lado, cabe destacar que a pesar de que se prevé una producción mundial récord en 2021/2022, las existencias mundiales de cereales sufrirán una contracción, según los últimos datos publicados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el informe sobre la oferta y demanda de cereales.