El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha asegurado este martes 28 que el hecho de que Zafra pueda celebrar su Feria Internacional Ganadera (FIG) muestra que se está en una etapa de recuperación tras la pandemia. Planas ha añadido que del mismo modo que el sector agroalimentario fue puntal de resistencia en los peores momentos, lo será en la recuperación.

El ministro, que ha hecho estas declaraciones antes de inaugurar la edición de este año de la FIG, donde ha sido recibido por una cacerolada de miembros de APAG-Extremadura Asaja, también se ha referido a los retos del futuro del sector, donde tendrá un papel fundamental, el plan estratégico nacional sobre la PAC que España quiere tener elaborado antes del 31 de diciembre.

En este sentido, ha defendido el papel fundamental que España quiere dar a la agricultura profesional y familiar, y ha incidido que aunque respeta que haya otras visiones «legítimas» sobre como debe ser esa estrategia, «hay que hacer un esfuerzo inclusivo» para que no sean «17 planes».

«La Feria Internacional Ganadera de Zafra es una buena muestra de un sector que ha seguido cumpliendo su función y produciendo» ha dicho Planas, que ha recordado que es además «motor claro del mundo rural» y con una ganadería «que está a la altura de las circunstancias».

A su juicio, los importantes retos que hay por delante son positivos, tanto de cara a la producción como a la sostenibilidad.

HA RESALTADO LA RIQUEZA GENÉTICA DE LA GANADERÍA ESPAÑOLA, QUE ES FUENTE DE BIODIVERSIDAD, CON 189 RAZAS INSCRITAS

Ha incidido en que en este cometido la agricultura profesional y familiar es fundamental y ha recordado también el apoyo a las razas autóctonas.

En su intervención en la inauguración de la Feria Internacional Ganadera, Planas ha destacado el papel del sector ganadero en la economía española, con un valor de la producción que en 2020 superó los 20.200 millones de euros, lo que significa el 38% de la producción total agraria, proporción que en el caso de Extremadura fue del 46%.  

Pero al margen de las cifras, el ministro ha resaltado la riqueza genética de la ganadería española, que es fuente de biodiversidad, con 189 razas inscritas en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España, de las que 165 son autóctonas, que se crían en régimen de extensivo. Extremadura, por su parte, dispone de razas adaptadas a la dehesa que contribuyen a su conversación, donde destaca la raza porcina Ibérica, la raza ovina merina y las de vacuno retina, avileña y de lidia.

 Planas ha subrayado el importante esfuerzo del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de las asociaciones de criadores por mantener este rico patrimonio genético de las razas españolas, ya que contribuyen al desarrollo de un modelo de producción ganadero diferenciado y sostenible. A ello contribuye el Programa Nacional de Conservación, Mejora y Fomento de las razas ganaderas, financiado por el ministerio con 8 millones de euros anuales.

Por su parte, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha destacado el carácter «simbólico» de que se pueda celebrar esta edición de la Feria Internacional Ganadera, por lo que tiene de «pistoletazo de salida» en lo económico en Extremadura y «en un momento muy especial», como el actual en el que parece que «salimos de un mal sueño».

Tras recordar el importante papel que el sector ganadero y agrario ha tenido en la pandemia, que ha servido a muchos españoles para descubrirlo, ha indicado que una de las preocupaciones del Ejecutivo extremeño es ser capaces de gestionar el relevo generacional, pero reconoce que para eso hay que generar instrumentos que les permitan «ganarse la vida».