El presidente de la Alianza por una Agricultura Sostenible (ALAS), Pedro Gallardo, ha pedido que sea el criterio científico el que impere a la hora de que la Unión Europea tenga que adoptar la decisión, en 2022, de renovar la licencia del uso del herbicida glifosato.

Gallardo, vicepresidente también del Comité de las Organizaciones Profesionales Agrarias (COPA), ha asegurado que se trata de un plaguicida «vital» para la agricultura sin el cual «no hay agricultura de conservación, según ha expuesto en la conferencia virtual organizada por Bayer «Transparencia en la formulación de políticas en la UE: el caso de la renovación de glifosato».

La variedad agrícola española «necesita herramientas» y dicho herbicida es «apropiado para su protección»: «No contar con él puede encarecer los precios al consumidor».

Ha mostrado su «total confianza» en los dictámenes de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y pide que se acepten sus resoluciones y criterio científico.

En su intervención, ha recordado que los herbicidas son «las medicinas de las plantas y no disponer de ellas es como tener una farmacia vacía».

Sin plaguicidas, las cosechas «pueden sufrir mermas de hasta un 40%» en un contexto en el que la FAO pide incrementarlas «un 70 %» para alimentar a la población mundial creciente.

LAMENTAN POSICIONES, «NO CONTRA EL GLIFOSATO SINO ABSOLUTAMENTE IDEOLÓGICAS CONTRA LOS OGM”

Por su parte, el responsable de Regulación de Glifosato ante la UE en «Bayer Crop Science», Kristian Kather, ha remarcado que el dossier que entregaron junto a otras siete compañías en junio de 2020 al grupo de Estados Miembros encargado de hacer una primera evaluación para su renovación es «el más completo que se haya entregado jamás».

Contiene «todo un cuerpo de evidencias» en defensa de ese herbicida, haciendo referencia a «1.500 estudios científicos, de los que 100 son nuevos».

Espera que el próximo mes ese grupo evaluador de Estados miembros emita su primer informe bajo un criterio científico para pasarlo posteriormente a la EFSA y a la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA) con el fin de que emitan su evaluación en «agosto-septiembre de 2021».

Posteriormente, será el turno para que el resto de los Estados miembros hagan sus aportaciones y que finalmente sea la EFSA y la ECHA las que lleguen a una conclusión final sobre la renovación del glifosato a mediados de 2022: «en base a esa conclusión», la Comisión Europea hará una propuesta de renovarlo o no que tienen que votar los Estados miembros».

La directora general de Alimentación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación entre 1996 y 1999, y diputada al Parlamento Europeo entre 1999 y 2019, Pilar Ayuso, ha indicado que los procedimientos europeos para autorizar o renovar estos productos son «extremadamente rigurosos» y «muy transparentes» porque «pedir una autorización para un pesticida no es pedir una licencia de obras».

Ha reconocido que son procesos «largos» pero «son una garantía» de seguridad. De hecho, ve «difícil» acortarlos porque elaborar los estudios y analizarlos «lleva tiempo».

En su intervención, ha asegurado que hay ONGs que, «sin fundamento, han cuestionado» el glifosato. Cree que «la han tomado» contra ese herbicida «porque hace 40 años lo puso Monsanto en el mercado», la «misma empresa» que lanzó los «primeros Organismos Genéticamente Modificados».

Por lo tanto, cree que son posiciones, «no contra el glifosato sino absolutamente ideológicas contra los OGM, que tampoco han conseguido demostrar que sean malos para la salud».