La trama empresarial desarticulada por la Guardia Civil el pasado mes de mayo y que vendía como productos ibéricos jamones, lomos y chorizos que no lo eran, y que se saldó con la detención de 6 personas y con dos más investigadas, adulteró los sellos sanitarios, lo que implica un posible delito contra la salud pública.

En los envases, que se vendieron a la cadena de supermercados Dia bajo la marca Campo Noble, y a los que ha tenido acceso Javier Romera en eleconomista.es, figura un registro sanitario por fuera y otro distinto por dentro, sin control alguno de la trazabilidad, duplicando los lotes de producción y, en algunos casos, utilizando incluso un número de certificado emitido por la firma Certifood como garantía de que se cumplía la normativa de calidad del jamón ibérico sin contar con autorización para ello. Cabe destacar que la Guardia Civil, no obstante, ha exculpado a Dia de cualquier responsabilidad.

Fuentes del Seprona explican cómo la red suplantó el registro sanitario de una empresa de la provincia de Córdoba sin tener ésta conocimiento alguno. Según fuentes próximas a la investigación, «se dedicaban a manipular y falsificar la trazabilidad» en los loncheados envasados al vacío, que comercializó Dia durante cuatro meses.

En otra operación, se detectó como se vendían en Internet también productos de forma fraudulenta. «En la vitola del jamón se observaba el óvalo sanitario con el número de registro sanitario de una empresa productora de ibéricos radicada en la provincia de Salamanca, la cual no tenía conocimiento, ni había prestado su consentimiento para su utilización, no teniendo ninguna relación con la marca comercial autora de los hechos», aseguran. Es decir, que se utilizaron de forma fraudulenta sellos sanitarios que pertenecían a terceros.

Los productos que llegaron a utilizar un precinto oficial de la D.O.P Guijuelo , sin tener el permiso para hacerlo, no solo habrían ocasionado, según la Guardia Civil, «el consiguiente perjuicio para los compradores», sino que además habrían distribuido un producto que suponía «un riesgo para la salud pública».

La Guardia Civil está investigando, en concreto, a la empresa QSabor. En la operación, denominada Slice, se intervinieron ya más de 63.000 envases de productos de loncheados con etiquetados manipulados y se detuvo el pasado 20 de mayo a seis personas e investigado a otras dos en las provincias de Madrid, Badajoz y Córdoba.