Unos 5.000 negocios almacenistas de cereales españoles, la mayoría en zonas rurales, están en riesgo de desaparecer por las consecuencias de la sequía, que según apunta ya el sector agrario, podría provocar que la cosecha de este año sea una de las más escasas de lo que va de siglo.

La falta de agua y la merma de cosechas, por segundo año consecutivo «comprometen la actividad» de los negocios almacenistas, un eslabón de la cadena de distribución que engloba a esas 5.000 empresas, el 60% ubicadas en municipios de menos de 20.000 habitantes, según datos de la patronal de comerciantes Accoe.

«Hay riesgo de cierre. Sin cereal, los almacenes son como un taller mecánico sin coches o una carnicería sin carne», declara a Efeagro el secretario general de Accoe, José Manuel Álvarez, quien advierte de que el fin de esos negocios almacenistas -dedicados a vender grano cultivado en el país- dejaría «coja» la cadena productiva.

España es deficitario en cereales y la nueva campaña podría ser una de las más «catastróficas» del siglo, según fuentes del sector agrario, entre las que Asaja ha cifrado en las pérdidas en el 60 % de las cosechas de secano.

En contraste con la situación española las estimaciones sobre las existencias internacionales de cereal apuntan a un abastecimiento suficiente en el hemisferio norte, aunque la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha alertado de riesgos de sequías por «El Niño» en naciones exportadoras del sur.

De momento, los precios son bajos en las lonjas españolas por una oferta globalizada fluida y por lo que el comercio llama «retención» por parte de los productores.

AGRICULTORES EN ESPERA Y LA NECESIDAD DE UN «COLCHÓN»

En las operaciones, «se nota que se están reteniendo mercancías, porque el agricultor está a la espera de ver qué pasa y también se está notando mínimos de precios dentro de los últimos ocho meses», según explica a Efeagro el primer ejecutivo de la empresa toledana y lonja digital Abastores, Carlos García.

El responsable de Abastores, que trabaja con 700 operadores, ha constatado que la oferta «en general se está guardando» ante las perspectivas de que las cotizaciones suban pero también ha apuntado otra tendencia, compraventas de mayor volumen que el habitual para tener un remanente de existencias ante lo que pudiera ocurrir.

«Las fábricas demandan cereales de forma continua y el almacenista para no dejar de surtir, necesita tener siempre mercancía y hace de colchón», según García.

El secretario general de Accoe ha señalado que esa «retención» en las ventas se ha dado en toda la campaña y que puede tener su lógica.

Pero ha afirmado que un descenso de oferta española no necesariamente sube los precios porque es un mercado global y si la importación es abundante y llegan barcos a cotizaciones más competitivas.

Álvarez ha alertado de que los cereales «son la base» y de que una recolección baja puede comprometer la producción nacional de piensos de España, líder en su fabricación, o perjudicar a la ganadería.

A nivel mundial, de momento, el Consejo Internacional de Cereales (IGC, en sus siglas en inglés) ha estimado que la producción subirá un 2% en la campaña 2023-2024 hasta los 2.293 millones de toneladas.

La compra masiva de cereal de Brasil por parte de China o la evolución del acuerdo para la exportación de Ucrania por vía marítima pueden influir en el devenir de este mercado, pero según los comerciantes el factor decisivo seguirá siendo el climático.

(Texto: Mercedes Salas / Efeagro)

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