Murcia ha unido fuerzas con Andalucía en defensa del Trasvase, pero en cuestiones de la PAC estará claramente enfrentadas. El Gobierno regional y las organizaciones agrarias y con la Federación de Cooperativas Agrarias de la Región de Murcia (Fecoam) han cerrado una posición común ante la elaboración del Plan Estratégico de la Política Agraria Común (PAC) donde se recoge que se debe poner fin de forma inmedita a los derechos históricos y en defensa de un concepto de agricultor genuino «vinculado a la producción y la actividad agraria real», y con ayudas a las hortalizas.

Se trata de una postura común que el consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, Antonio Luengo, trasladará el próximo 28 de abril al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, en un encuentro que se celebrará en Madrid y que con el que la Comunidad «aportará sus propuestas y exigencias para que puedan ser escuchadas e incluidas de forma que se dé respuesta a las necesidades de nuestros agricultores y ganaderos».

Luengo explicó que «nuestra principal exigencia es que los agricultores y ganaderos no reciban menos ayudas por el hecho de desarrollar sus actividades en la Región de Murcia en comparación con otras zonas de España». El consejero defendió «el incremento de las ayudas a los sectores más vulnerables, ya que de no hacerlo tendría graves consecuencias sociales, económicas y medioambientales. Exigimos mayor dotación para ayudar a los que más lo necesitan y mantener la ganadería sin tierra asociada, el ovino y caprino, el vacuno de leche y de carne, los frutos secos o las producciones de secano en zonas con riesgo de desertificación que ayudan a luchar frente al cambio climático».

INSISTEN EN LA NECESIDAD DE QUE «SE INCLUYAN AYUDAS A LAS HORTALIZAS DENTRO DEL PAGO BÁSICO DE LA FUTURA PAC, PONIENDO FIN A UNA SITUACIÓN DISCRIMINATORIA”

Por otro lado, defendió el concepto de agricultor genuino, «vinculado a la producción y la actividad agraria real, beneficiando al agricultor profesional cuyos ingresos agrarios con respecto a los ingresos totales sean igual o superior al 25 por ciento».

En cuanto a los derechos históricos, «solicitamos su eliminación inmediata que permita abrir la PAC a nuevos beneficiarios, ya que el actual sistema de pagos está basado en la asignación de unos derechos históricos obsoletos que generan desigualdad entre los beneficiarios. Frente a esto, debe primar el sistema de pagos por hectáreas, de acuerdo con la producción de cada agricultor y ganadero», explicó. Luengo destacó que el modelo actual castiga la incorporación de jóvenes a la actividad agraria, «por lo que una modificación permitiría eliminar una de las mayores injusticias de la actual PAC, que prima a unas regiones por encima de otras».

En esa línea, el consejero explicó que «proponemos incrementar los fondos para los jóvenes agricultores y ganaderos, lo que permitiría garantizar el relevo generacional en el sector». Para ello, el consejero anunció la propuesta de «destinar un 2 por ciento de las ayudas directas a los jóvenes para incrementar la ayuda básica a la renta, agilizar los trámites para la concesión de los pagos, potenciar los incentivos fiscales o avanzar en un sistema de ayudas vinculado únicamente a la producción».

En relación a la regionalización, «consideramos que la ayuda básica a la renta regionalizada debe garantizar al agricultor un mínimo del 60 por ciento del importe de los pagos directos, y que el modelo regionalizado se simplifique y esté basado en la diversidad productiva teniendo en cuenta la similitud entre territorios, los rendimientos o si se trata de cultivos de secano o regadío».

Por último, el consejero remarcó la necesidad de que «se incluyan las ayudas a las hortalizas dentro del pago básico de la futura PAC, poniendo fin a una situación discriminatoria que hasta el momento excluye de las ayudas a losproductores que no fueron beneficiaros de ayudas en anteriores periodos».