El consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha considerado que la reunión que mantienen este lunes los presidentes de las comunidades autónomas de Andalucía y Murcia para pedir que no se reduzcan las aportaciones de agua al trasvase Tajo-Segura es más bien «una exhibición de su posición» que una «voluntad real» de arreglar los problemas y beneficiar a los ciudadanos.

Así lo ha apuntado a preguntas de los medios de comunicación este lunes en una rueda de presa previa a la reunión de la Conferencia Sectorial y Consejo Consultivo de Política Agrícola para Asuntos Comunitarios, donde el consejero se ha mostrado convencido que el beneficio para los agricultores del Levante «no está en la defensa ultranza del trasvase en las condiciones inasumibles que tiene ahora».

En este sentido, ha valorado la ausencia en esta reunión del presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, y ha considerado que éste tiene «otra predisposición» y ha manifestado que espera poder tener una reunión próximamente para explicar cuál es la realidad de la región y conocer la realidad de su comunidad.

«NO ESTAMOS DICIENDO QUE NO SE TRASVASE AGUA PARA CONSUMO HUMANO, PERO SÍ PARA VAMOS A SER MUY CONTUNDENTES EN QUE NO SE TRASVASE AGUA PARA REGADÍO»

No obstante, ha señalado que existe buena relación con los consejeros de Andalucía y Murcia, pero que tienen una posición de «no negociación» sobre el trasvase Tajo-Segura, una cuestión que a su entender «la realidad va obligar a negociar» porque «no se puede mantener la situación actual» y por ello, ha asegurado que la negociación es «necesaria».

También, ha explicado que se sienten identificados con el Ministerio para la Transición Ecológica, que a su entender pone por delante los intereses de la cuenca cedente frente a la receptora y que garantiza el cumplimiento de unos caudales mínimos, que ha indicado que «ahora no se cumplen», y por lo que ha considerado que la región contará con el apoyo de este Ministerio.

«No estamos diciendo que no se trasvase agua para consumo humano, pero sí para vamos a ser muy contundentes en que no se trasvase agua para regadío», ha aseverado el consejero, al tiempo que ha explicado que la desaladoras pueden abastecer de agua a los regantes de esa zona.

Según Martínez Arroyo, esta cuestión se utiliza políticamente de manera «improductiva» porque «realmente los regantes hoy dependen muy poco del trasvase, cada vez menos».

Además, se ha referido al Real Decreto que hará que cuando los embalses estén en nivel 2 en lugar de trasvasarse 38 hectómetros cúbicos al mes se trasvasen 27, el cual ha considerado que será «una solución parcial al problema» del trasvase y ha manifestado que espera su aprobación no pase del mes de mayo, pues según ha explicado «está en la fase final de su tramitación».