El Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales (IAPRL) mediante un convenció con la Fundación CTIC, ha desarrollado una aplicación conectada con el 112 para que cualquier problema que surja en la conducción de vehículos agropecuarios pueda ser detectada con antelación. El dispositivo, similar a un inclinómetro, y que se pondrá en marcha en otoño, no solo alertará al propio conductor de cuándo se está poniendo en una situación de riesgo, sino que permitirá a los servicios de emergencia actuar en caso de accidente.

La directora del IAPRL, Miryam Hernández, hizo balance de la siniestralidad laboral en lo que va de año en el Principado. Desde la prudencia y teniendo siempre en cuenta que no se puede hablar de datos positivos «desde el momento en que hay un fallecido», la evolución sí es al menos satisfactoria. Aunque queda mucho por andar, reconoció Hernández, y uno de los puntos débiles en la región es ese sector primario, según recoge O. Esteban en elcomercio.es.

La nueva aplicación se presentará en una «campaña específica de formación e información en las alas de Asturias, las zonas donde más se concentran los trabajadores». Y se hará coincidir con una campaña nacional, del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, sobre el vuelco de tractores y conducción. En el caso de Asturias, incluso la DGT ha decidido intervenir, dado el auge de los accidentes con tractores, explicó la directora provincial, Raquel Casado.

La directora del IAPRL no detalló las cifras de siniestros en la región. Pero las estadísticas nacionales, admitió, son «escalofriantes» y hablan de 9.000 accidentes de vehículos agropecuarios al año. El sector primario registró en Asturias, en 2018, 514 accidentes. Hasta el pasado julio se contabilizan 307 accidentes de trabajo en ganadería, pesca y agricultura. En total, la región presenta un incremento de la accidentabilidad del 6%, aunque es un porcentaje que habría que matizar, aseguró Miryam Hernández, ya que también ha aumentado el número de trabajadores.