Unión de Uniones critica el apoyo que desde algunos europarlamentarios de grupos españoles del Parlamento Europeo se dio a la iniciativa de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria (Comisión ENVI) que pretendía favorecer la prohibición de un amplio espectro de antibióticos necesarios para la ganadería.

La organización señala que este miércoles, durante la votación que implicaba un drástico endurecimiento en el uso de antibióticos y que productos importantes para el tratamiento de enfermedades animales no pudieran emplearse,  algunos europarlamentarios votaron a favor, en contra del criterio de entidades como la Federación Europea de Veterinarios o la Organización Colegial Veterinaria y a pesar de que los criterios de uso de antibióticos en animales ya están regulados desde 2019.

Entre los votos a favor de la moción ENVI Unión de Uniones señala y critica los de algunos eurodiputados de España: Clara Pontasí, Antoni Comín y Carles Puigdemont, de Junts per Catalunya; Diana Riba y Jordi Solé de Esquerra Republicana; Ernest Urtasun de Catalunya en Comú; Idoia Villanueva y Eugenia Rodríguez de Podemos; Manuel Pineda y Sira Rego de Izquierda Unida; Miguel Urban de Anticapitalistas, Iratxe García del PSOE y Pernando Barrena, de EH Bildu.

Unión de Uniones se felicita porque finalmente no ha salido adelante, pero censura que se ponga otra vez la ideología antes que la ciencia, algo que cada vez está pasando con más frecuencia. «Cuando los veterinarios en bloque dicen que determinados productos son importantes para evitar enfermedades a los animales, los políticos deberían hacer caso», señalan desde la organización.

Unión de Uniones ve a los ganaderos como los primeros interesados en hacer un uso óptimo de los antibióticos para mantener su eficacia evitando la aparición de resistencias «por sus animales y por ellos mismos». Pero las medidas que se adopten en este sentido tienen que estar respaldadas por la ciencia, porque «ocurrencias como éstas pueden tener consecuencias muy graves en términos económicos para todo un sector y también desde el punto de vista del sufrimiento de los animales», afirman.

La organización resalta que esta iniciativa se suma, en la línea de las orientaciones marcadas por la Estrategia de la Granja a la Mesa, a los numerosos ataques injustificados que está recibiendo la ganadería y los ganaderos en estos últimos tiempos.

La organización insiste, además, en que no es coherente seguir implantado nuevas restricciones a nuestras producciones en la Unión Europea, mientras no se controla que eso mismo suceda con las importaciones de países terceros.