La esperanza, aunque con matices por parte del sector cerealista europeo, de un final a las exportaciones de grano ucraniano han durado menos de 24 horas. Dos misiles de crucero ‘Kalibr’, según las autoridades ucranianas, impactaron este sábado al mediodía contra las instalaciones del puerto de Odesa, desde donde deberá salir el cereal ucraniano según el acuerdo alcanzado el viernes en Estambul para desbloquear la exportación de grano y aliviar la crisis alimentaria mundial. Turquía, sin embargo, sostiene que Moscú ha negado la autoría del ataque.

El bombardeo siembra enormes dudas de que pueda ponerse en marcha el acuerdo para rescatar el grano bloqueado que, unido a la reducción de exportaciones de cereales y fertilizantes de Rusia, está avivando una crisis alimentaria global. El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, ha aseverado que este ataque demuestra que “no importa lo que Rusia diga y prometa. Siempre rompe sus promesas.

A pesar de ello, su Gobierno ha recalcado que continúa con los preparativos para sacar el grano y que el Kremlin no logrará que el convenio descarrile por completo. Moscú no ha comentado oficialmente el bombardeo, pero según el ministro turco de Defensa, Hulusi Akar, dice “no tener absolutamente nada que ver” con el suceso.

El concejal local, Oleksiy Goncharenko, citado por los medios de comunicación ucranianos asegura que «se ha producido un incendio en el puerto de Odessa. Ahí tenéis el corredor de grano que se había pactado hace menos de 24 horas (…) firman acuerdos con una mano y con la otra disparan misiles».

Se informa también de que otros dos misiles pudieron ser derribados por el sistema de defensa antiaérea del Ejército ucraniano. «El enemigo atacó el puerto de Odessa con misiles de crucero Kalibr. Dos de los proyectiles fueron interceptados por las fuerzas de defensa aérea. Dos impactaron en la infraestructura portuaria», aseguró en un comunicado Sergii Brachuk, un portavoz de la Administración regional de Odessa.