El presidente de la Plataforma en Defensa del Mastín de la Sierra Norte de Guadalajara y ganadero, Alberto Chamorro, ha pedido al Gobierno regional que contemple la inclusión del mastín dentro del censo que cada primero de año realizan los ganaderos de sus explotaciones para remitirlo a la Junta de Castilla-La Mancha, de cara a que sea tenido en cuenta a la hora de pedir ayudas y dado que este animal se emplea, entre otras cosas, para alejar al lobo de sus explotaciones.

La intención de Chamorro es personarse en las próximas horas en la Delegación o remitir una carta por vía administrativa a la Junta con esta demanda de la Plataforma, reivindicación que ya ha adelantado a Europa Press y con la que se persigue defender el trabajo que realiza el mastín con el ganado y tratar de conseguir que sea incluido como «uno más» dentro de sus explotaciones.

Chamorro ha lamentado que de momento no se haya una normativa que defienda la labor que realiza el mastín, tal y como llevan pidiendo desde hace tiempo, con el objetivo de que sea considerado como animal de trabajo, pero ha asegurado que van a seguir en la lucha teniendo en cuenta que ello favorecería la permanencia de muchas explotaciones ganaderas que ahora están en peligro de desaparición.

Reconocen que hay miedo a ser denunciados por cualquier ciudadano que vaya a hacer turismo o a pasear por la zona

Según Chamorro, la mayor parte de los ganaderos de la Sierra Norte de Guadalajara tienen mastines para defender su ganado. Él en concreto cuenta con nueve para una explotación de medio millar de cabezas, ha dicho tras insistir en la amenaza del lobo en la Sierra Norte.

Sin embargo, ha reconocido que hoy en día también hay algunos ganaderos que «tienen miedo» a ser denunciados por cualquier ciudadano que vaya a hacer turismo o a pasear por la zona ya que se da «la incongruencia» de que si bien el mastín está para defender las ovejas y cabras que tienen, si lo tienen suelto pueden tener problemas.

En este sentido, ha reconocido que algún ganadero de la zona ya ha adelantado el abandono del ganado porque ya no podía más con las presiones que estaba recibiendo sobre que los perros «asustan», pero el tener el ganado sin perros supone también un riesgo «continuo», ha afirmado.

Por otro lado, Chamorro también se ha quejado de los bajos precios que se pagan por los corderos y cabritos y, aunque ha reconocido que no se pueden poner puertas al campo, sí ha apostado por la existencia de un etiquetado que a su juicio ayudaría a apreciar más los productos de la tierra, y en este concreto, del ganado.