El Gobierno regional y las principales organizaciones agrarias y ganaderas de la región de Murcia han coincidido este viernes en rechazar los ejes conocidos del futuro plan estratégico de la Política Agraria Común PAC por poner en peligro la viabilidad del secano y de la ganadería en la comunidad.

Aunque habrá que esperar al próximo miércoles para conocer todos los detalles, las críticas por parte de las comunidades autónomas están empezando a sentirse. A la del campo andaluz que contábamos hace unos días, se suma ahora la del campo murciano.

El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente, Antonio Luengo, se ha reunido con representantes de Asaja, Coag, Fecoam y Upa para fijar la posición de la comunidad en la negociación del plan estratégico de la PAC que condicionará las ayudas europeas al sector, y que debe presentar en las próximas semanas el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Ambas partes han remarcado que, según los principales ejes que se incluyen en la negociación de este documento, los grandes perjudicados del nuevo ciclo de la PAC serán todos los productores de secano y, al menos, el 90 % de los ganaderos, que recibirán unas ayudas insuficientes para garantizar la viabilidad de sus explotaciones.

Las perspectivas de la PAC no son «nada halagüeñas» para la Región de Murcia

Luengo, quien ha criticado la «opacidad» del ministerio en la negociación por no trasladar las variables que determinarán las ayudas, ha mostrado su «decepción» por haber sido convocado el próximo miércoles a una reunión con el ministro del ramo, Luis Planas, sin tener toda la información sobre este plan.

El consejero también ha advertido de que los ecoesquemas, que recogen complementos para que los productores afronten los retos medioambientales, tampoco contemplan las características de los cultivos del sureste peninsular, con unos rendimientos inferiores debido a su climatología.

Por su parte, el secretario general de Coag-IR, Miguel Padilla, ha considerado que las perspectivas no son «nada halagüeñas» para la Región de Murcia, donde el secano supone el 85 % de la superficie de cultivo, por lo que ha vaticinado una «despoblación total» en comarcas como el Altiplano y el Noroeste. Padilla también ha mostrado su preocupación por la ganadería, ya que las ayudas del próximo ciclo estarán vinculadas a la superficie, y los ganaderos tienen poco terreno de su propiedad, lo que reducirá las partidas para este sector hasta un 60 %, haciendo inviables «muchísimas explotaciones», según ha apuntado.

Plantean movilizaciones para exigir una PAC mucho más justa

Mientras, el presidente de Asaja, Alfonso Gálvez, ha lamentado que el Gobierno central sea «incapaz» de concretar y hacer propuestas «serias y rigurosas» para que la nueva PAC conduzca a una «homogeneidad» del sector evitando «agravios comparativos» entre comunidades autónomas. Gálvez también ha insistido en que, sin el mantenimiento de unas ayudas suficientes, habrá un «abandono» de la producción en una parte importante de la comunidad, cuyos productores no tendrán rentabilidad para afrontar condiciones de trabajo «muy duras».

Desde UPA, su secretario general, Marcos Alarcón, ha puesto el foco en que el gran perjudicado de la nueva propuesta será el pequeño y mediano agricultor y ganadero, que perderá parte de la renta necesaria para poder subsistir. Por ello, ha planteado iniciar movilizaciones, en caso de que las negociaciones no logren plasmar sus objetivos en el plan estratégico, para exigir una PAC «mucho más justa» y que reconozca las peculiaridades y los condicionantes medioambientales de muchas regiones, como la de Murcia.

Finalmente, el presidente de Fecoam, Santiago Martínez, ha considerado un agravio que un productor de tabaco y algodón en el Guadalquivir reciba 3.000 euros año por hectárea no cultivada de esas especies y pueda producir fruta en ese mismo terreno, algo que en la Región de Murcia no se realiza.