El mismo día que el ministro Planas asegura que el debate de la PAC «va bien», Galicia y las demás comunidades de la Cornisa Cantábrica -Asturias, Cantabria y País Vasco- han reclamado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) la celebración inmediata de una reunión bilateral sobre la aplicación de los ecoesquemas de la PAC porque creen que Gobierno no ha atendido las demandas de las CCAA cantábricas en este sentido.

Así lo ha asegurado la Xunta de Galicia en una nota de prensa sobre la reunión técnica, por videoconferencia, celebrada este miércoles entre las CCAA cantábricas y el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda.

Según el Gobierno gallego, las cuatro comunidades autónomas han coincidido en manifestar su desacuerdo con las propuestas del Ministerio que -ha lamentado- no recogen ninguna de las peticiones remitidas en repetidas ocasiones a Madrid, la última de ellas por escrito a finales de julio pasado.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha asegurado este miércoles 1 que el plan de diseño para la aplicación de la próxima programación de la Política Agrícola Común (PAC) 2023-2027 va «bien» y ha destacado el «buen espíritu de trabajo» entre el Gobierno y las comunidades para cerrar el Plan Estratégico Nacional antes de que finalice el año.

Pero Galicia ve precipitada la intención del MAPA de cerrar las negociaciones sobre el primer pilar de la PAC el próximo 22 de septiembre, para convocar luego en octubre una Conferencia sectorial, ya que cree que antes se tiene que atender sus demandas de configurar unos ecoesquemas adaptados a las peculiaridades de la Cornisa cantábrica.

Entre las reclamaciones de estas autonomías está la de una mayor adaptación de los ecoesquemas -nuevas ayudas complementarias que primarán las prácticas agroganaderas sostenibles- a los sistemas productivos de la España húmeda.

Galicia considera que esos requisitos no pueden ser exigencias adicionales para los agricultores y ganaderos ya que, según la Xunta, los gallegos están haciendo una custodia del territorio por la vía del cultivo de su base territorial para luchar, además, contra el abandono rural, uno de los grandes retos.