Un grupo de agricultores franceses ha bloqueado este lunes al sur de Perpiñán la autopista A9 que se dirige a la frontera española, dentro de las protestas para reclamar cambios en la política nacional y europea para el sector, aunque no ha habido que lamentar ningún incidente con camiones españoles.

Varias decenas de participantes en la protesta han protagonizado una sentada en la autopista en el sentido Francia-España poco antes de las 12.00 hora local (11.00 GMT), lo que ha interrumpido totalmente la circulación de vehículos. En las proximidades, unos 300 agricultores con tractores también han ocupado el peaje.

En su cuenta de X, los gestores de la autopista A9 advertían del corte de la autopista en dirección de España y señalaban que había que utilizar la salida Perpiñán Norte, la número 41.

Las movilizaciones de los agricultores galos se extienden en el país desde que comenzaron el pasado jueves con el bloqueo con tractores de la autopista A64 al sur de Toulouse en dirección de Tarbes.

Arnaud Rousseau, presidente de la principal organización del sector, la Federación Nacional de Sindicatos de Explotaciones Agrícolas (FNSEA), ha avisado de que «habrá acciones toda la semana y el tiempo que sea necesario».

Los agricultores también han sacado sus tractores para obstaculizar los accesos de la central nuclear de Golfech, ubicada a orillas del río Garona, al sureste de la ciudad de Agen.

El Gobierno francés está tratando de contener la extensión de la protesta y el primer ministro, Gabriel Attal, recibeirá en su residencia oficial de Matignon a los principales responsables de la Fnsea y de los Jóvenes Agricultores.

Los sindicatos se quejan de lo que consideran que es una falta de coherencia de las políticas europeas, que por una parte permiten aumentar las importaciones con acuerdos comerciales como el firmado recientemente con Nueva Zelanda, y al mismo tiempo les imponen cada vez más reglas medioambientales o sanitarias que incrementan sus costos y les hacen menos competitivos.

También critican, más en el terreno nacional, el retraso en la entrega de algunas ayudas públicas, el final previsto de la subvención al gasóleo agrícola, la carga burocrática cada vez mayor o los precios que les imponen las industrias agroalimentarias como las principales quejas de los agricultores y ganaderos.

×