La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, tras analizar con detalle los datos del Informe de Consumo Alimentario en España 2018 presentado por el Ministerio de Agricultura MAPA la semana pasada, afirma que el consumo en el hogar continúa su tendencia al estancamiento como en los últimos 4 años.

Unión de Uniones resalta que mientras que el gasto económico en el hogar aumentó el 1,6% respecto a 2017 llegando a los 68.538,09 millones de euros, el volumen de los alimentos comprados descendió un 0,2%, lo que implica que el incremento de gasto se debió a un aumento del precio de los alimentos al consumidor.

La organización resalta como dato de este estancamiento cómo ha disminuido el consumo de carne fresca de vacuno (5,2%), así como de ovino y caprino (8,5%) y de conejo (16,4%), lo que indica que los hogares están dando menos prioridad a este tipo de alimentos, ricos en proteínas y fundamentales en la Dieta Mediterránea, a pesar de las campañas de promoción del consumo que están realizando las interprofesionales y que no están siendo todo lo eficaces que sería deseable.

Este descenso no se ha producido, en cambio, en las carnes transformadas que han incrementado su consumo, lo que ha provocado su crecimiento tanto en volumen (1,9%) como valor (2,4%).

Unión de Uniones considera que la crisis de estancamiento de estos sectores se ve parcialmente mitigada en algunos casos por la exportación, pero puede verse agravada notablemente en los próximos años como consecuencia del acuerdo para el sector agropecuario con Mercosur, un acuerdo del que, según el criterio organización, «los políticos estarían hablando con una evidente superficialidad y sin que se hayan realizado estudios rigurosos del impacto en la agricultura y ganadería».

Igualmente, las causas de estos cambios de consumo son diversas y, no solo tiene que ver con los precios al consumidor, ya que las tendencias culturales, el cambio del tipo de vida en las nuevas generaciones o el poder adquisitivo de las familias son factores determinantes a la hora de analizar este estancamiento en el consumo.

Más y mejor aceite

No obstante, el descenso de consumo de alimentos principales de la Dieta Mediterránea no se da en todas los productos, ya que el aceite de oliva virgen extra ha mostrado un aumento positivo del 7,2% incrementando el conjunto del consumo de aceite de oliva en casi un 4%.

Unión de Uniones achaca estos cambios al descenso de los precios – un 4% – así como a un mayor conocimiento e información por parte de los consumidores de los beneficios y bondades del AOVE que han de ser aún reforzados.

De este aumento del consumo se ha visto beneficiados solo la industria y la distribución por lo que la organización insta al Ministerio a poner sobre la mesa la revisión de la Ley de la Cadena Alimentaria y otras medidas solicitadas por el sector olivarero.

El mal funcionamiento de la Cadena Alimentaria, asimismo, se muestra relevante en el caso de la leche; mientras que en los últimos 4 años ha bajado el precio a los productores un 17,3%, al consumidor se le ha subido un 1,6%, perjudicando una vez más a los eslabones más débiles y favoreciendo la continuidad de los desequilibrios que Unión de Uniones viene denunciando desde que se firmara la Ley.

País Vasco y Cataluña siguen a la cabeza en gasto y Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha, a la cola

En 2018 las Comunidades Autónomas que están las primeras en el gasto de alimentación en el hogar siguen siendo País Vasco y Cataluña con 1.717,15 y 1.752,3 euros por persona y año respectivamente, mientras que Galicia, respecto a 2017, ha sustituido a Cantabria en la tercera posición, situándose con un gasto de 1.625,1 euros por persona y año.

Por su parte, Extremadura, Andalucía y Castilla la Mancha, por su parte, siguen ocupando los últimos puestos, con gastos en alimentación de 1.220,9; 1.332,4 y 1.343,8 Euros por persona y año respectivamente.

Analizando el comportamiento de las CC.AA. en este estancamiento en el consumo con respecto al consumo de carne fresca, el consumo medio per cápita es de 33,48 kg/ persona año, siendo los hogares de Galicia, Aragón y Castilla y León los que más la consumen, donde coincide que hay mayor tradición ganadera.

Esta coincidencia no se da en el aceite de oliva virgen extra, siendo Cantabria la comunidad con mayor consumo per cápita, con 5,34 litros / persona año; seguida del País Vasco (4,05 litros / persona año), alejándose mucho de la cifra media estatal de 2,67 litros / persona año.  Andalucía, principal productor, se encuentra en la tercera posición, con un consumo per cápita de 3,67 litros / persona año.

Al comparar las posiciones de los 28 países de la UE en cuanto al gasto nominal en alimentación y PIB nominal por habitante, España, de 2014 a 2017, se encontraría en el puesto 16 de los 28 países con el gasto en alimentación por habitante por habitante; mientras que respecto al PIB, se encuentra en el puesto 13 de los 28.

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