El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, ha propuesto este viernes 17 reformar la política formativa para preparar a los trabajadores de empleos que reclaman demanda «en momentos puntuales», como en la campaña de la fresa.

Así lo ha manifestado Marín en una rueda de prensa conjunta con el vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, tras una reunión institucional entre ambos en la capital.

Marín ha explicado que cuando las contrataciones para la campaña de la fresa se hacen en un convenio entre el Gobierno de España y el de Marruecos son entre 15.000 y 19.000 las mujeres que se incorporan a trabajar, mientras que en el Servicio Andaluz de Empleo los demandantes de este sector no llegan a los 2.000.

Para ello, el vicepresidente ha propuesta reformar la política formativa y así atender «la realidad» a los empleados que trabajan de esta manera puntual, como son los de la campaña de la fresa.

En este sentido, ha recordado que la consejera de Empleo, Rocío Blanco, ha puesto en marcha la formación para el empleo, lo que a su juicio es una «buena oportunidad» para «atender a la realidad del mercado laboral».

La propuesta llega en plena polémica por el desempleo agrario en la región y el recurso de la mano de obra extranjera. La consejera andaluza de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo, Rocío Blanco, al ser preguntada por el hecho de que, en la provincia de Huelva por ejemplo, haya que recurrir a «gente de fuera, inmigrantes», para trabajar en la recogida de la fresa pese a la tasa del 21,8% de paro que se da en Andalucía, la consejera ha apuntado que no lo entiende, pero que «no le podemos poner a cada desempleo andaluz una pistola detrás para que acepte una oferta de empleo, y en todo caso sería cuestión a lo mejor de modificar la normativa a nivel estatal» para abordar los casos en los que un desempleado que está cobrando una prestación de desempleo rechaza una oferta «justificada y con salario justa».