El Gobierno de Castilla-La Mancha, las organizaciones agrarias Asaja, UPA y COAG junto a Cooperativas Agro-alimentarias quieren una convergencia del 100% de las ayudas de la PAC de modo que todos los agricultores del país, con independencia de la región en la que cultiven, reciban «el mismo trato».

Así lo ha explicado este lunes el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, en una receso de la reunión con que ha mantenido con los secretarios generales de Asaja Castilla-La Mancha, José María Fresneda; UPA, Julián Morcillo; y COAG, Ángel Estanislao Galve; así como con el presidente de Cooperativas Agro-alimenarias, Ángel Villafranca.

La propuesta del Ministerio es alcanzar una convergencia del 85% en 2026 y llegar al 100% en 2029, pero para Castilla-La Mancha ésto es «insuficiente», ya que el objetivo es que «todos los agricultores de nuestro país, independientemente de donde estén, tengan el mismo trato», lo que se consigue con una convergencia del 100% de las ayudas de la PAC «fundamental» para Castilla-La Mancha.

En declaraciones a los medios de comunicación, acompañado por los secretarios generales de UPA, Asaja y COAG, Julián Morcillo, José María Fresneda y Estanislao Galve, respectivamente, y el presidente de Cooperativas Agroalimentarias, Ángel Villafranca, ha recalcado que esta convergencia es insuficiente, porque “queremos que todos los agricultores de nuestro país, independientemente de donde estén, tengan el mismo trato y eso se consigue con convergencia total de las ayudas fundamental para Castilla-La Mancha”.

Así el consejero se ha mostrado en defensa de los intereses de un modelo de agricultura profesional, familiar, de pequeñas y medias explotaciones, que es la “base de nuestra economía” y que también comparten las Organizaciones Profesionales Agrarias y Cooperativas Agroalimentarias que han mostrado su total respaldo al consejero de Agricultura.

De esta forma, ha recordado que en Castilla-La Mancha se ha trabajado en estas negociaciones con la base del documento de posición de la región alcanzado con todos ellos en marzo de 2018, y ha apuntalado que para Castilla-La Mancha es necesaria que haya una PAC “valiente” y “bien orientada”, porque “somos una comunidad autónoma con casi el 50 por ciento del territorio dedicado a la agricultura y con más de tres millones de hectáreas de secano”.

Ahora mismo, Castilla-La Mancha cuenca con la ayuda media por hectárea más baja de España. Algo que se va a cambiar, ha expresado Martínez Arroyo, “pero no nos vale, queremos llegar al máximo, porque es la oportunidad para hacerlo”.

En esta línea, ha reiterado su defensa y la del Gobierno regional de la agricultura y ganadería familiar en toda España. Y es que, de esta convergencia total, se beneficiarían todos los pequeños y medianos agricultores del país que tienen dificultades, como los que cuentan con secano en Murcia donde no llueve o los que tienen hectáreas en Castilla y León en Tierra de Campos un secano sin agua. Por todos, ha esgrimido, los agricultores y ganaderos necesitan “una PAC fuerte”.