Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, ante el proyecto de ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, ha elaborado una propuesta de enmiendas para presentar a los grupos políticos lideradas por la idea de quitar toda referencia al sector agrario y ganadero en dicha ley.

Unión de Uniones, si bien aplaude el objetivo con el que este proyecto de ley se ha elaborado, considera que la aplicación debe quedar a partir de la primera entrega del producto primario y que el concepto pérdidas referidas al sector productor «es utilizado de manera errónea y, por ende, debería ser también eliminado del texto».

«NO PUEDE SER QUE SI UN AGRICULTOR NO RECOGE SU COSECHA POR RAZONES DE MERCADO, O POR LO QUE SEA, ENCIMA DE PERDER LA PRODUCCIÓN LE PENALICEN”

La organización agraria critica que el proyecto de ley se refiera a pérdidas de alimentos por la «utilización de insumos inadecuados en las actividades de producción; errores en la planificación y calendario» ya que los márgenes en el sector agrario son tan estrechos que difícilmente el sector productor incurriría en una utilización de insumos inadecuada, sobre todo en el actual escenario de elevados precios de los inputs.

Asimismo, señala que, en el caso de que, por determinadas circunstancias, no pueda comercializarse una parte de la producción de una explotación, lo que va en perjuicio del propio agricultor o ganadero, eso no es una pérdida asimilable a un desperdicio alimentario. «No puede ser que si un agricultor no recoge su cosecha por razones de mercado, o por lo que sea, encima de perder la producción le penalicen o le imponga obligaciones que le suponga más costes adicionales».

En este sentido, la organización pide que desaparezca la expresión pérdidas del proyecto de ley y que quede aclarado de manera fehaciente que el desperdicio sucede a partir de la primera entrega de productos primarios.

Unión de Uniones destaca que la propia Unión Europa en su estrategia de desperdicio alimentario indica que es en el hogar y en la transformación y fabricación donde se concentran la mayor parte de las pérdidas (40% respectivamente), seguida de la restauración (15%) y la distribución (5%). Por su parte, tampoco, el Ministerio de Agricultura, promotor del proyecto de Ley, ha presentado al sector ningún estudio o evaluación que demuestre la necesidad de incluir al sector primario en la Ley, ni de los efectos que puede tener llegar a hacerlo.

Con respecto a los llamados productos feos, la organización está de acuerdo en que se fomente su salida en los establecimientos del comercio al por menor, pero asegurando el buen cumplimiento de las normas de comercialización, así como fomentando la compra de productos a granel.

La organización confía en que los Grupos Parlamentarios asuman sus propuestas y estas puedan ser debatidas y aprobadas en el trámite legislativo de la ley de desperdicio alimentario.