UPA Jaén y ASARE exigen agua e infraestructuras para regar el olivar y dar vida a la provincia. Las dos organizaciones y los regantes se han concentrado ho este viernes 14 en Baeza para reclamar la revisión inmediata de las dotaciones aprobadas en la Comisión de Desembalse para el olivar, así como la ejecución y la puesta en marcha de infraestructuras hidráulicas previstas en los planes hidrológicos y la resolución administrativa de los expedientes concesionales pendientes. El secretario general de UPA Jaén y presidente de ASARE, Cristóbal Cano, ha motivado la protesta: “Las decisiones de la última comisión perjudican al olivar tradicional, hiriéndolo de muerte para este año. No entendemos la reducción de un 40% que nos deja dotaciones irrisorias que difícilmente nos permitirán sacar la cosecha adelante. Es ilógica esa disminución tan grande si tenemos en cuenta que el recorte de agua desembalsada en toda la Cuenca ha sido de un 13%. Nuestra solicitud es que se revisen las dotaciones y se pasen de los 900 metros cúbicos aprobados a 1.200 como mínimo”, explica.

UPA y ASARE entiende que no existe proporción entre la reducción, el beneficio ambiental y el ahorro de agua por un lado y el perjuicio social y económico a la provincia por el otro al impedir regar el olivar. “El ahorro efectivo para la Cuenca con la decisión de la CHG, al tratarse de un riego tan eficiente como es el olivar de regadío en la provincia de Jaén, se mueve en torno a 20 ó 30 hectómetros cúbicos en un total de 925 hectómetros cúbicos desembalsados. El regadío supone una garantía para nuestras producciones, puesto que da estabilidad en cuanto a la cantidad de kilos y elimina la vecería del olivo. Además, hay que tener en cuenta que el olivar tradicional de regadío es altamente eficiente, pues con cantidades mínimas de agua es capaz de generar cosechas aceptables en condiciones normales”, concreta Cristóbal Cano.

Las dos organizaciones han querido reflejar en esta concentración en Baeza la seria preocupación de los olivareros y regantes ante las dotaciones de 900 metros cúbicos por hectárea aprobados por la Confederación. “Somos un cultivo de riego altamente sostenible desde el punto de vista social, económico y medioambiental, pues con muy poca agua, con una media de 1.500 metros cúbicos por hectárea, se generan beneficios económicos y sociales. Además, la Confederación debe tener en cuenta que el regadío en la provincia de Jaén ha sido implantado a costa de las inversiones y el sudor de los propios agricultores, con escasa implicación administrativa, con escasas ayudas, falta de inversiones en infraestructuras y trabas burocráticas”, concreta Cristóbal Cano.

Por último, tanto UPA Jaén como ASARE afirman que no se habría llegado a esta situación sin poder regar el olivar si se hubieran ejecutado y puesto en marcha las infraestructuras hidráulicas ya construidas, como la Presa de Siles, la Presa de la Cerrada de la Puerta, la Balsa del Cadimo o la ampliación del Guadalmena, abandonadas por las administraciones durante lustros. “Los regantes y los olivareros hemos hecho los deberes. Realmente los venimos haciendo desde hace muchos años, con inversiones millonarias que han conseguido modernizar el riego y hacerlo más sostenible y con mayor ahorro de un recurso que sabemos es escaso. Pero la aprobación de la Confederación es un duro golpe a nuestras expectativas para la próxima campaña. El olivar necesita agua. Solo pedimos algo tan de justicia y lógico como una ampliación de las dotaciones, que no se queden en los 900 metros cúbicos aprobados. Solo con un poco más de agua se conseguirá mucho y se garantizará una producción más que aceptable”, concluye el secretario general de UPA Jaén.

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