Da igual que haya crisis o pandemias, los mercados van a lo suyo y ni la mayor demanda en los supermercados, ni el temor (injustificado) a un posible desabastecimiento provoca que se recuperen los precios de los cereales en este país. Sólo la semana pasada hubo un leve repunte en las cotizaciones de un trigo duro que últimamente va como una noria; un día arriba, un día abajo.

Con este panorama, los precios de los cereales cayeron en la semana 11 de 2020 (del 9 al 13 de marzo) en los mercados mayoristas, salvo el trigo duro, según los datos difundidos este lunes 16 por la Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe), que recoge el sentir ya mostrado por la Lonja de León de la semana pasada donde se hacía eco de los efectos negativos del coronavirus en las cotizaciones cerealistas y de la caída de las cotizaciones del petróleo en todo el mundo.

El precio del trigo blando se situó en 203,03 euros/tonelada (-0,38 %).

El maíz cotizó a 184,23 euros/tonelada, tras abaratarse el 0,32 % respecto a la semana anterior, y la cebada a 180,18 (-0,47 %).

El trigo duro cotizó a 260,33 euros/tonelada; el precio de la cebada de malta se situó en 185,00 euros/tonelada (-1,33 %).

Desde que comenzó 2020 han subido los siguientes precios de los cereales: el 0,96 % el trigo blando; el 2,22 % el maíz, y el 3,24 % el trigo duro.

Por el contrario, los precios de la cebada han bajado un 0,86 % desde enero de 2020.

En el mercado de proteínas y coproductos, la evolución de los precios parece que va al margen de las pandemias, ya también ha sido positiva desde el pasado 1 de enero para la pipa de girasol (375 €/t, +8,7 %); la cascarilla (178 €/t, +10.06 %) y la colza (238,00 €/t, +1,28 %).

El precio de la soja ha bajado (333 €/t, -0,90 %), mientras que el precio de la pulpa se mantiene estable (190 euros/tonelada), según el informe de Accoe.