El representante de ASAJA, Miguel Minguet Gimeno, ha sido elegido hoy como nuevo vicepresidente del grupo de trabajo de Cuestiones Fitosanitarias del COPA-COGECA, entidad que aglutina a las principales organizaciones profesionales agrarias y cooperativas de la Unión Europea (UE). Productor de arroz, cítricos, caquis y aguacates, Miguel Minguet es tesorero de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA, ) y tiene amplia experiencia en asuntos europeos como vicepresidente del grupo de trabajo del arroz del Copa-Cogeca.

Durante el acto de nombramiento, celebrado en Bruselas en compañía del presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, y otros dirigentes de la asociación, Minguet ha subrayado las prioridades de su nueva etapa: “Este cargo supone una importante responsabilidad que afronto con compromiso y decisión. Defenderé los intereses de los agricultores y ganaderos europeos en temas tan sensibles como el uso de materias activas fitosanitarias, las polémicas suscitadas en el glifosato y el triciclazol o los controles de plagas y enfermedades en las importaciones de países terceros. Hay muchos frentes abiertos que ponen en peligro la competitividad de las explotaciones agrarias europeas y ante los cuales vamos a aportar la voz del sector, siempre bajo un punto de vista científico, para tratar de influir en beneficio tanto de los productores como de los consumidores”.

Una de las líneas de trabajo remarcadas por Minguet es la disponibilidad de soluciones para prevenir y combatir las plagas y enfermedades. El Pacto Verde Europeo y en particular la propuesta de la Comisión de Reglamento sobre el uso sostenible de productos fitosanitarios (“SUR”) amenaza con reducir un 20% la producción vegetal europea y encarecer los precios de los alimentos, según concluye el informe de impacto realizado por la Universidad de Wageningen. En ese sentido, Minguet ha abogado por “agilizar el desarrollo y autorización de alternativas eficaces (no suprimiendo ninguna materia hasta no disponer de sus respectivas alternativas), investigar determinados fitosanitarios en situaciones de emergencia y establecer compensaciones por las pérdidas ocasionadas”.

“O SE PROHÍBE PARA TODOS, EUROPEOS Y NO EUROPEOS, O SE APRUEBA PARA TODOS, PERO NO PODEMOS TOLERAR ESTA HIPÓCRITA FALTA DE RECIPROCIDAD”

Uno de los ingredientes activos cuya renovación está siendo cuestionada en la UE es el glifosato, un herbicida que no cuenta con alternativas tan económicas ni con tanta eficacia frente a las malas hierbas. Minguet insta a las autoridades comunitarias a confirmar la prórroga que avala la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), cuyos científicos determinan que, empleado bajo unas normas de uso adecuadas, el glifosato no representa peligro para el medioambiente y la salud humana.

Minguet también se ha manifestado partidario de exigir la reciprocidad o las ‘cláusulas espejo’ a las importaciones de productos agrarios procedentes de países terceros con destino a la UE. En especial, ha solicitado al Parlamento Europeo que rechace la propuesta de la Comisión, respaldada por el Grupo de Trabajo de Medio Ambiente del Consejo de Europa, para aumentar en los arroces importados el nivel máximo de residuos (LMR) de 0,01 a 0,09 mg/kg del Triciclazol, una materia fitosanitaria cuyo uso tienen prohibido los arroceros europeos y que resulta esencial para el control de la principal enfermedad del cultivo del arroz, la pyricularia oryzae. “O se prohíbe para todos, europeos y no europeos, o se aprueba para todos, pero no podemos tolerar esta hipócrita falta de reciprocidad”, ha asegurado.

Además de hacer hincapié en las medicinas de las plantas, Minguet ha resaltado la necesidad de mejorar los controles de entrada de las enfermedades y plagas en cargamentos originarios de países terceros. Ante las 38 interceptaciones de cítricos sudafricanos contaminados con la plaga de cuarentena Phyllosticta citricarpa, el hongo causante de la mancha negra de los cítricos, el dirigente agrario ha criticado “la pasividad cómplice e insostenible de la Comisión Europea” y ha reclamado que “cese indefinidamente las fronteras a todos los cítricos de Sudáfrica hasta que los inspectores comunitarios comprueben que este país tercero es capaz de garantizar su sanidad vegetal”.

En relación a la falsa polilla (Thaumatotibia leucotreta), detectada este año en naranjas y mandarinas sudafricanas enviadas a la UE, Miguel Minguet ha trasladado al corazón de Europa el clamor del sector citrícola para solicitar, por una parte, que la Comisión obligue a Sudáfrica a aplicar el tratamiento en frío de acuerdo a la normativa vigente y, por otra parte, extienda este mecanismo preventivo a las mandarinas y los pomelos porque entrañan el mismo riesgo fitosanitario que las naranjas.

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