Los precios en origen del aceite de oliva siguen sin cambios, según fuentes una semana más sin que nada acabe de entender el porqué de esta situación que, curiosamente ya afecta incluso a los nuevos aceites. PEstá clro que, por un lado, las perspectivas de la nueva campaña no son nada halagueñas; por el otro la presión de los aranceles de Trump sobre el sector olivarero provocan más que miedo. Y en medio, la aprobación europea de un almacenamiento privado que no llegará hasta finales de noviembre y sin que, de momento, se sepa de cuánto serán las ayudas.

Con este confuso panorama, las cosas siguen sin cambios. Según fuentes de Oleoestepa, los lampantes se sitúan a 1.950 euros por tonelada y los aceites vírgenes a 2.000 euros. Y ocurre lo mismo con los extra, que llevan ya varias semanas cotizando a 2.350 euros por tonelada, a pesar de que la oferta es muy escasa.

Según las mismas fuentes en aceite nuevo se han cerrado operaciones entre 2.900 y 3.000 euros por tonelada. Algo ligeramente inferior en algunos casos a la semana pasada.

Por su parte, el sistema Poolred de la Fundación del Olivar (Poolred) no registró una tendencia clara. En lampante los precios subieron ligeramente al fijarse un precio medio de 1.942 euros (frente a los 1.939 euros de la semana anterior). Mientras que en el aceite de oliva virgen, los precios cedieron cerrando a 1.946 (1.956 euros, la semana anterior). Y el extra repitió a 2.104 euros por tonelada.

Por último, según el último Informe semanal de Coyuntura del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en la semana 41, que va del 7 al 13 de octubre, se registraron descensos en las cotizaciones medias de los aceites de oliva de mayor calidad, destacando el aceite virgen extra (-4,60%), aceite virgen (-3,40%), lampante (-2,76%) y refinado (-0,56%). Los aceites de orujo, tanto crudo como refinado, repiten precios respecto a la semana previa. 
El aceite de girasol refinado tiene un repunte del 0,09%.