El presidente de la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua), José Manuel Cepeda, ha exigido al Gobierno que aplique la doble tarifa eléctrica al regadío y se ha mostrado tan decepcionado como sorprendido por las declaraciones recientes de Luis Planas, descartando la aplicación de tal medida. «No damos crédito a unas afirmaciones que suponen, en la práctica, el reconocimiento del Gobierno de que no piensa desarrollar reglamentariamente lo que está ya aprobado por ley«, ha afirmado Cepeda, que ha calificado de «despótico y antidemocrático que un Ejecutivo desoiga de esta forma el mandato del Parlamento».

Cepeda ha hecho estas declaraciones en una jornada organizada por Feragua para analizar la situación del regadío frente al mercado eléctrico y debatir sobre los problemas y posibles soluciones a las elevadísimas tarifas que los regantes están teniendo que soportar y que están complicando la rentabilidad de sus explotaciones

Desde la ley de sequía de 2018, la posibilidad de cambiar de potencia está aprobada no ya en una ley sino hasta en tres leyes diferentes, «y lo que es más surrealista, las tres en congresos con mayoría socialista y voto favorable socialista: ley de Ley de Sequía del 2018; Ley de acompañamiento de los presupuestos del 20 en 2019; y Ley de la cadena agroalimentaria en 2021 (ver abajo las tres normativas)». Sin embargo, los regantes no se han podido beneficiar de esa medidade la doble tarifa eléctrica, porque el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO), a quien incumbe el desarrollo reglamentario de esta disposición, nunca la ha desarrollado y puesto en marcha.

Asimismo, Feragua ha demandado, al margen de la doble tarifa eléctrica, la reducción del IVA del 21% de la factura eléctrica al regadío al 5%, tal como tienen los países de nuestro entorno. Así, en Francia, el IVA que pagan los regantes es del 5,5%; en Portugal, del 6%; en Grecia, del 6%; y en Italia, del 10%). La agricultura de riego de esos países compite por tanto con la española con una estructura de costes mucho más favorable gracias a ese IVA reducido, que resulta especialmente importante en una coyuntura como la actual, con las tarifas eléctricas desbocadas.

Asimismo, aseguran que «especialmente gravoso es que el IVA de las Comunidades de Regantes supone un coste adicional para el regante, ya que las CC.RR. se encuentran en un régimen jurídico de no sujeción de IVA, que les impide compensar el IVA soportado con el IVA repercutido, suponiendo un incremento neto de coste el IVA soportado por las mismas».

En concreto, y según los datos de que dispone Feragua, en tres años, para las comunidades de regantes que aún no han podido realizar la transición energética al autoconsumo eléctrico, que son la gran mayoría, el precio facturado por las comercializadoras ha subido entre el 400% y el 490%, «es decir, que los regantes están pagando cinco y seis veces más por su electricidad, lo cual es escandaloso y muy difícil de digerir para el sector, que se ve abocado a pérdidas de explotación y a cambios de modelo productivo que pueden llegar al abandono de regadío en algunos casos», ha explicado el presidente de Feragua.

En esta situación, la inversión en energías renovables y la construcción de plantas solares conectadas a la red que permitan el autoconsumo y la venta de la energía excedente en épocas de baja demanda «es la alternativa a la que se ven abocadas todas las comunidades de regantes», ha explicado el presidente de los regantes andaluces, que ha pedido a las administraciones públicas incentivos y trámites más ágiles para estas inversiones.

PIDEN LA POSIBILIDAD DE CONTRATAR CON LAS COMERCIALIZADORAS ELÉCTRICAS SUMINISTROS A MEDIO PLAZO (3-5 AÑOS) O LARGO PLAZO (10-15 AÑOS)

Asimismo, en esta misma dirección, José Manuel Cepeda ha solicitado a REDEIA (Red Eléctrica Española) y ENDESA que personalicen y agilicen todos los trámites de autorización de vertido a la red de las comunidades de regantes y que de momento sólo están pudiendo usarlas para autoconsumo, «limitándose así muchísimo la rentabilidad de la inversión y por tanto el tiempo de amortización de las plantas solares».

En este sentido, ha puesto el ejemplo de la CR del Bembézar Margen Derecha, que lleva más de ochos meses pendiente de las autorizaciones correspondientes y aún todavía no puede vender la energía excedentaria en los meses fuera de campaña.

En la jornada, también se ha abordado la posibilidad de contratar con las comercializadoras eléctricas suministros a medio plazo (3-5 años) que están actualmente en el mercado eléctrico para aplanar la curva de coste actual; así como la posibilidad de llegar acuerdos a largo plazo (10-15 años), los llamados PPA, que tienen más dificultad de ser articulados para el sector del regadío por la peculiaridades del patrón estacional y por las dificultades de asegurar la operación en el mercado financiero.

Feragua ha recomendado a las comunidades que estudien todas las opciones posibles y a las comercializadoras que revisen sus ofertas y las adapten para el regadío, apostando especialmente por los contratos a medio plazo que permitan aplanar los altísimos precios actuales (del orden de 300-400 €/Mwh). En la Jornada se ha resaltado que el precio medio de la energía en 2022 ha sido de 235 €/Mwh (incluyendo el mecanismo del tope del gas) frente a un coste medio en 2020 de 45 €/Mwh, lo que supone quintuplicar el coste eléctrico, un autentica barbaridad, insostenible para el sector, que exige medidas desde todos los frentes posibles, tanto de la administración como de los propios regantes, que deben de apostar por las energías renovables para reducir el inasumible coste eléctrico.