Un tercio de los estados miembros de la UE han expresado su preocupación por cumplir con el plazo de fin de año para presentar sus planes estratégicos nacionales en el marco de la Política Agrícola Común (PAC), lo que puede abrir la puerta a que dicho plazo se pudiera ampliar unos meses o, por lo menos, que  Bruselas estuviera abierta a “considerar cierta flexibilidad para enviar documentación más adelante”.

En una reunión en Luxemburgo el lunes y martes (11-12 de octubre), los ministros de agricultura de la UE analizaron la situación actual en lo que respecta a los planes estratégicos de la PAC. Los proyectos de planes deben presentarse a la Comisión Europea para su aprobación antes de fin de año. Sin embargo, no todos los países de la UE están seguros de cumplir con el plazo.

“Los estados miembros se encuentran en etapas ligeramente diferentes”, dijo una fuente de la UE a EURACTIV, diciendo que si bien varios gobiernos tienen la intención de presentarse antes de la fecha límite, la mayoría expresó su preocupación por el plazo ajustado.

PAÍSES COMO ALEMANIA, IRLANDA, ITALIA O PORTUGAL RECONOCEN PROBLEMAS PARA CERRARLOS MIENTRAS QUE ESPAÑA INSISTE EN CUMPLIR EL PLAZO

Se informó a EURACTIV que dos Estados miembros, entre ellos Polonia, el país de origen de la agricultura, Janusz Wojciechowski, junto con Eslovaquia, advirtieron que podrían no cumplir con el plazo por completo.

Otros siete estados miembros que han expresado dificultades para cumplir con el plazo son Irlanda, Alemania, Italia, Hungría, República Checa, Portugal, Lituania, Letonia y Austria.

De ellos, algunos sugirieron que la fecha límite debería retrasarse, mientras que otros preguntaron si algunas partes del plan podrían presentarse después del 1 de enero o actualizarse en una fecha posterior.

Una fuente de la UE expresó su confianza en que la mayoría de los estados miembros cumplirían con el plazo, mientras que otra dijo que «todos los países están retrasados».

Un funcionario que asistió a las conversaciones ministeriales dijo a EURACTIV que la Comisión no otorgará una prórroga más allá del 1 de enero de 2022, aunque Bruselas estaba abierta a “considerar cierta flexibilidad para enviar documentación más adelante”.

Además del apretado calendario, los estados miembros destacaron otros puntos conflictivos que retrasan el proceso.

Estos incluyen la falta de seguridad jurídica debido a la adopción tardía de la legislación secundaria y la necesidad de presentar objetivos para la política alimentaria emblemática de la UE, la estrategia de la granja a la mesa y la estrategia de biodiversidad. En su forma actual, estas estrategias no son legalmente vinculantes para los estados miembros.

Los países con una administración descentralizada en las que las regiones comparten competencias con el ejecutivo en agricultura, incluidos Francia, España, Italia y Alemania, también señalaron preocupaciones técnicas específicas en la elaboración del borrador del plan.

“Parece que presentar los planes estratégicos es más complicado para los países con planes regionales”, dijo la fuente a EURACTIV.

Pese a ello, el  ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha defendido en todo momento que nuestro país debe cerrar antes de final de año su Plan estratégico, advirtiendo incluso que “si la Comisión Europea no lo aprueba, aquí no cobra nadie”. Una amenaza velada que ha ido matizando con  el paso del tiempo. De hecho, el próximo día 21 Planas se reunirá con las CCAA  para intentar llegar a un acuerdo para cerrar el Plan Estratégico Nacional de la PAC