Desde hace años, ASAJA-Palencia está demandando que se incluya la cobertura de sequía dentro del seguro de cultivos forrajeros. En un primer paso conseguía su inclusión en el Plan de Seguros Agrarios Combinados, aprobado por el Consejo de Ministros en diciembre de 2017 -el estudio de la cobertura de daños por sequía en el cultivo de alfalfa- pero han pasado dos años y denuncia que todo sigue igual. En el Plan aprobado recientemente se mantiene el mismo texto pero sin contar con un seguro de sequía paralos forrajes de secano.

El Ministerio reitera que “lo que es asegurable no es indemnizable”, haciendo alusión a que no se pueden dar ayudas aún existiendo catástrofes como la sequía de 2017. Pues bien, en el caso de los forrajes de secano no se cuenta con seguro pese a haberlo solicitado en diversas ocasiones y nadie se ha acordado estas producciones de forrajes de secano que no se podían asegurar y han tenido escasa o nula producción tanto en 2017 como en 2019. El 15 de noviembre se abre el plazo para asegurar cultivos forrajeros y los agricultores palentinos, dependientes en gran medida de los forrajes de secano, seguirán sin poder asegurar sus producciones.

Que Palencia es una provincia eminentemente forrajera es un hecho. Según los datos oficiales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, correspondientes a las campañas 2013 a 2017, nuestra provincia ha tenido una media superior a 25.000 hectáreas de alfalfa de secano, frente a las poco más de 58.000 hectáreas totales en Castilla y León y las casi 80.000 existentes en toda España. Esto quiere decir que Palencia cuenta con un 43% de la alfalfa de secano regional y un 31,4% de la nacional.

En cuanto a veza, los datos también denotan nuestra dedicación al forraje de secano. Concretamente hemos tenido una media de unas 18.500 hectáreas dedicadas a este cultivo frente a las casi 68.000 hectáreas regionales y a las casi 105.000 hectáreas nacionales. Esta superficie representa el 27,3% de la superficie regional y un 17,6% de la superficie nacional.

No sólo cuenta con mucha superficie agraria destinada a los forrajes sino que dentro de las explotaciones el peso de los forrajes es muy importante. Casi el 15% de las hectáreas sembradas de secano –que rondan las 350.000– se dedican a los forrajes, principalmente alfalfa y veza.

Pero esto no es todo, dicha superficie dedicada al forraje está muy concentrada en la comarca de Campos, de forma que según datos de los Servicios Técnicos de ASAJA, en esa comarca un 38% de las explotaciones superan el 20% destinado a forrajes de secano dentro de sus cultivos de secano y un 23% incluso superan el 30% destinado al forraje. Esto quiere decir que un número muy elevado de explotaciones palentinas dependen en gran medida de la producción de forrajes de secano.