ASAJA Salamanca ha denunciado un nuevo ataque de buitres a la misma explotación de San Pedro de los Rozados que sufrió otra embestida hace unos días. En el período de 15 días, esta ganadería ha sufrido dos ataques de buitres que se han saldado con la vida de dos terneros. Es como si en estos tiempos de pandemia los buitres se hubieran’ confinado’ en esta explotación.

El último suceso tuvo lugar el pasado viernes, 6 de noviembre. “Los buitres atacaron a una vaca que estaba pariendo y mataron al becerro y, de la vaca, se comieron toda la vulva”, asegura uno de los afectados; quien añade que han tenido que sacrificar la vida de la reproductora ya que “no se podía hacer nada por ella”.

Cabe señalar que esta explotación ha sido objeto de los incesantes ataques de fauna salvaje, tanto de buitres como de meloncillos; éstos últimos provocaron la muerte de otro ternero y otra vaca en el mismo período de tiempo que lo hacían las rapaces. El saldo total, hasta la fecha, es de 3 terneros y dos vacas muertas (una sacrificada).

ASAJA Salamanca asevera que el daño que ocasionan los buitres a la ganadería es un problema muy grave y que la Administración regional debe hacerse cargo sin demora e implantar un sistema de compensación al ganadero igual que ocurre con el lobo. Además, y respecto a los daños provocados por los meloncillos, especie invasora del norte de África, ASAJA también solicita su control, ya que no es una especie cinegética.

Las rapaces han cambiado, desde hace años, su modo de alimentación, han dejado de ser carroñeras y atacan a animales indefensos con especio de solo unos días, sin que éstos tengan ninguna patología previa, que no se pueden mover ni huir en determinadas ocasiones, como en un parto. Son muchos los ataques que se suceden en la provincia de Salamanca, por buitres, debido a la falta de alimento. Los afectados no denuncian porque la Administración no lo contempla como indemnizable. Nadie se está haciendo cargo de esta situación”, zanja ASAJA Salamanca.