ASAJA Salamanca ha denunciado un nuevo ataque de buitres a ganado vivo. En esta ocasión, las rapaces han embestido contra una vaca, en la madrugada del 4 de noviembre, que estaba pariendo, así como otros dos ataques en el período de 10 días a una ganadería de San Pedro de los Rozados, dentro de la comarca del Campo Charro. uno de buitres y otro de meloncillos.

Cuando la propietaria de la primera ganadería, situada en Morasverdes, de la comarca de Ciudad Rodrigo, ha acudido por la mañana ha echado en falta a la hembra. “La encontré muerta, con los ojos y las ubres picados, y del ternero sólo han dejado algunos huesos”, asegura Rosa María Rubio, quien lamenta que los buitres no tengan el suficiente alimento y ataquen al ganado indefenso. “Que los echen bien de comer, porque, si no, nos matan al ganado y todo son pérdidas”.

En el segundo caso, los buitres acabaron con la vida de un ternero. “Después de mamar, estos terneros se quedan dormidos profundamente, no es fácil despertarlos. Y los buitres ven a un animal inmóvil y ya les da igual que huelan a putrefacto o no, los atacan. Se juntó una bandada de unos 200 y se comieron al ternero”, asegura uno de los afectados.

Sin embargo, éste no ha sido el único ataque que ha sufrido esta ganadería por fauna salvaje. De hecho, 10 días antes, los meloncillos atacaron en manada a una vaca que estaba de parto en ese momento y se saldaron con la vida de ésta y de su ternero recién nacido. “Los teníamos apartados, pero no ha servido de nada. Empezaron a comerle el hocico y la lengua y a la madre, las ubres”, afirman.

ASAJA Salamanca insiste una vez más a la Junta de Castilla y León que ampare, “en el sistema compensatorio de daños por fauna salvaje, indemnizaciones por los que causan los buitres y los meloncillos. Las rapaces han cambiado, desde hace años, su modo de alimentación, han dejado de ser carroñeras y atacan a animales indefensos, sin que éstos tengan ninguna patología previa, que no se pueden mover ni huir en determinadas ocasiones, como en un parto. Son muchos los ataques que se suceden en la provincia de Salamanca, por buitres, debido a la falta de alimento. Los afectados no denuncian porque la Administración no lo contempla como indemnizable. Nadie se está haciendo cargo de esta situación”, zanja ASAJA Salamanca.