Después de casi tres años de parón en casi todo tipo de actividades, la fiesta del Pastor de Barrios de Luna que rinde culto al oficio del pastoreo regresa el domingo 11 de septiembre al territorio montañoso del Valle de la Luna, en León. El oficio de pastor ha estado asociado históricamente a la necesidad del sostenimiento de la tierra y de la vida campesina. Hoy, sigue siendo una tarea de vital importancia para la preservación de las razas autóctonas, la conservación de los montes y dehesas españolas y la limpieza del territorio para evitar incendios.

La marcada tradición de esta festividad popular es todo un orgullo en la comarca leonesa famosa por ensalzar y devolverle su importancia al oficio pastoril. Actividades para otorgarles a los pastores el protagonismo que merecen. Durante toda la jornada los asistentes podrán disfrutardel concurso de Pastores Ataviados; el nombramiento de Pastor Mayor y Rabadanes; la exposición de la Fiesta del Pastor; la feria artesanal y de aperos relacionados con el pastoreo; o la exposición y concurso de mastínleonés, de los más sobresalientes ejemplares de perros guardianes de rebaños.

Una festividad donde también se exhibe al ganado ovino y caprino y al que le acompaña el clásico Museo del Pastoren Los Barrios de Luna. Esta exposición dedicada a la trashumancia, se amplía cada año y resume la vida pastoril poniendo de manifiesto el pasado y las raíces de toda una comarca.

LA DEGUSTACIÓN DE CARNE DE CORDERO, PIEZA CLAVE PARA CERRAR EL CICLO

En esta edición, con el objetivo de completar el servicio que hace las ovejas en los puertos de León, se hará una degustación de cordero asado.Las ovejas merinas extremeñas, mayoritariamente, pasan el verano aprovechando los recursos naturales que aportan los puertos de la provincia de León.

Durante el mes de octubre regresan a sus fincas en Extremadura en su mayoría preñadas y preparadas para pariren la Dehesa extremeña. Estos corderos nacen en las fincas de origen y son terminados con pienso a base de cereales con el objetivo de poder ofrecer al consumidor un alimento de primera calidad, único en el mundo.

“Con la degustación de estos corderos se cierra el ciclo productivo del ovino, ya que el motivo de la trashumancia no es otro que producir cordero para la sociedad aprovechando los recursos naturales de los puertos del Norte. Gracias al consumo de estos corderos contribuimos a mantener el sistema”, afirma Raúl Muñiz, presidente de Interovic, la interprofesional del ovino y caprino.