La polémica por la prohibición de uso de maquinaria agraria en algunas zonas en previsión de incendios forestales se extiende por toda España. Si en Castilla-La Mancha el enfado del sector cerealista ha acabado en un recurso, ahora es en Cataluña donde la organización agraria JARC es la que ha presentado una queja formal al Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural (DACC) para que pida a Interior la rectificación de la resolución que prohíbe este uso de maquinaria agraria.

A causa de las altas temperaturas previstas durante estos días, el miércoles 11 se publicó una resolución que recoge las restricciones del Plan de protección civil de Cataluña (PROCICAT), el Plan especial de emergencias por incendios forestales de Cataluña (INFOCAT) y el Plan ALFA en nivel 3, en determinados municipios. Algunas de estas prohibiciones afectan el uso de maquinaria agraria (entre las 10 y las 20 h) del 12 al 16 de agosto, ambos incluidos (excepto por la recolección de la fruta). También se limita la circulación del transporte dentro del bosque de producto forestal durante el mismo periodo.

Para JARC, las medidas que recoge la resolución publicada por Interior demuestran, según la entidad, un gran desconocimiento de la actividad agrícola y ganadera. La organización ha echado de menos también este año la presencia de los bomberos y representantes de Interior a las mesas de prevención de incendios de la campaña de la siega, como es habitual, y a pesar de que la entidad ha insistido en reiteradas ocasiones en la importancia que asistan a estas reuniones.

RECUERDAN QUE DE LOS 289 INCENDIOS QUE SE DECLARARON EL 2020 EN CATALUÑA, SOLO 31 FUERON CAUSADOS POR LA ACTIVIDAD AGRARIA

JARC ha presentado una queja al DACC para que se dirijan a Interior, con el objetivo y rectifique los puntos de la resolución que afectan la actividad agraria, puesto que no han tenido en cuenta cuestiones básicas como que el uso de la maquinaria es necesario para alimentar el ganado y no se ha distinguido entre las zonas de regadío y las de secano. Esta prohibición implica también que la siega de la alfalfa, que se tendría que llevar a cabo durante estos días, se tendría que aplazar, hecho que puede implicar la pérdida de toda la cosecha, los esfuerzos de todo un año.

La organización agraria recuerda que la prevención de los incendios se tiene que hacer 365 días el año, con una buena gestión forestal, que no ha existido, y apoyando a agricultores y ganaderos que mantienen y cuidan el territorio. Hay que recordar que de los 289 incendios que se declararon el 2020, solo 31 fueron causados por la actividad agraria, según los datos publicados por el DACC. Se trata, por lo tanto, de una prohibición del todo arbitraria y que pone una vez más el foco de atención sobre la actividad agraria, puesto que no se limitan las otras actividades que provocan el 89,7% de los incendios.

La falta de apoyo de la actividad agraria deriva en que, especialmente en determinadas zonas más marginales o desfavorecidas el riesgo de incendio aumente, al crecer la zona forestal sin el control necesario. La entidad pide al DACC, que actúe e implemente políticas con medidas para apoyar la actividad agraria, que servirán a la vez, para luchar contra los incendios y otras consecuencias del cambio climático. Entre estas, es necesario un control de la fauna salvaje efectivo y limpiar los bosques y otros espacios naturales.