Las huelgas y paros laborales están sacudiendo al sector agrícola en la recta final de año para sorpresa de todos. Tanto en la Comunitat valenciana,por la propuesta de convenio colectivo que conlleva trabajar algunos sábados, como en Murcia, donde los sindicatos exigen firmar los convenios del sector agropecuario y de las cosecheras de tomate, las protestas han llegado cuando desde el propio campo en pone en tela de juicio la propuesta de subida del salario mínimo interprofesional que busca el Gobierno.

En Valencia, el Comité de Gestión de Cítricos (CGC) y las Cooperativas Agro-alimentarias de la Comunitat Valenciana han asegurado que su propuesta es poder trabajar algunos sábados cuando lo requiera la demanda y respetando la jornada semanal de 40 horas en los almacenes de cítricos, y ven «irresponsable» la huelga convocada para este mes.

UGT y CCOO han convocado huelga este mes de diciembre por la desregulación de la jornada, una movilización que la patronal considera «injustificada» al acabar con unas conversaciones que partían «del convenio agrario más avanzado de España».

De hecho, señalan en un comunicado, que este ambiente de huelgas y paros laborales se ha anunciado el mismo día en que los trabajadores del sector agroalimentario de Murcia se movilizan «para exigir lo que el actual acuerdo colectivo valenciano ya contempla: el cumplimiento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI)», y la categoría laboral más baja lo supera en un 11,4 %.

El CGC y las Cooperativas han acusado a CCOO y UGT de «pretender hacer involucionar el actual convenio» y aseguran que la postura sindical es «inasumible» porque supone «dar la espalda» a la realidad del sector citrícola y del conjunto del sector hortofrutícola puesto que tanto los agricultores, cuando es necesario, como la mayoría de supermercados europeos ya trabajan los fines de semana y los consumidores suelen concentrar sus compras los sábados o incluso los domingos, aseguran.

Las empresas citrícolas, cuya campaña es fuertemente estacional y cuyas ventas suelen intensificarse en estas fechas próximas a la Navidad, necesitan en ocasiones puntuales de repunte de la demanda confeccionar los sábados para así poder cargar y servir los pedidos el lunes o el martes, han defendido.

Sobre la jornada de los sábados, los empresarios plantean convertir algunos de ellos en una jornada ordinaria, de forma que, garantizando a las trabajadoras los descansos legales y la jornada semanal de 40 horas, mediante sistemas de rotación, se pueda cumplir con el servicio requerido por la gran distribución europea.

UN PARO EN MURCIA QUE VA DEL 90% DE SEGUIMIENTO SEGÚN LOS SINDICATOS AL 3% SEGÚN LA PATRONAL

Por su parte, ante las huelga y paros laborales, desde Proexport se ha asegurado que el 97% de los empleados de campo y almacén en las 56 empresas que pertenecen a la asociación hortofrutícola, ha acudido este viernes 4 a sus puestos de trabajo.

Esto supone, según el director de Proexport, Fernando P. Gómez Molina, “un fracaso histórico de la convocatoria de huelga realizada por CCOO y UGT”, que sin embargo aseguran que el paro fue secundado por el 90% en empresas de las principales comarcas agrícolas, como el Guadalentín y el Campo de Cartagena.

Las empresas asociadas a Proexport continuaron trabajando con normalidad durante la jornada de huelga convocada por CCOO y UGT en el campo murciano, con el objetivo de seguir asegurando como hasta ahora el aprovisionamiento de frutas y hortalizas de la cadena alimentaria para que este fin de semana y días festivos haya suficiente producto en los supermercados y fruterías de toda Europa

«La realidad es tozuda e invitamos a cualquier interesado en acercarse hoy a campo y almacenes de manipulado a comprobarlo: el 97% de los trabajadores agrarios ha elegido trabajar en el día de huelga convocado por CCOO y UGT. Creo que este dato debería invitar a los líderes sindicales y sus Federaciones de Industria a una reflexión profunda sobre su actuación de ataque constante al sector en meses pasados. No es normal que tantísimos trabajadores y trabajadoras te den la espalda, si tan mal dicen ellos que están las cosas”, sostiene el director de Proexport.