Las bodegas españolas afectadas por los aranceles impuestos por Estados Unidos para gravar las exportaciones de productos agroalimentarios españoles, entre ellos el vino, estiman una caída de entre el 35 y el 50% de sus ventas si éstos se mantienen durante más de seis meses.

Así lo ha advertido este viernes en un comunicado la Federación Española del Vino (FEV), cuyos datos proceden de un cuestionario respondido por sus asociados para conocer el impacto de la medida aprobada por la Administración Trump, en vigor desde mediados de octubre.

Sólo en el mes de noviembre -el primero en el que se aplicó de forma íntegra el impuesto adicional-, todas las bodegas consultadas ya notaron su impacto y vieron cómo su facturación bajaba respecto al mismo período de 2018, de acuerdo con estas mismas fuentes, que han incidido en que los resultados son «extrapolables» al resto del sector.

Desde la patronal han recordado que Estados Unidos es el tercer mayor destino de las exportaciones de vino español -sólo por detrás de Francia y Alemania y con un precio medio por litro de 4 euros, tres veces superior a la media- y este mercado representa una cuarta parte de las ventas internacionales fuera de Europa.

En la mayor parte de los casos las botellas han incrementado su precio de venta al público «entre un 15 y un 25%»

Según datos del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), las ventas a este país superan los 300 millones de euros al año.

El arancel adicional del 25% para los vinos envasados de origen español ha provocado que en la mayor parte de los casos las botellas hayan incrementado su precio de venta al público «entre un 15 y un 25%».

Además, en torno a un tercio de las bodegas afectadas han optado por absorber este incremento reduciendo el margen de beneficio, tanto el propio como el del importador o distribuidor.

La FEV ha advertido de que en el caso de que el impuesto adicional aumente o se amplíe a otras categorías vitivinícolas, una parte de las empresas posicionadas en el mercado norteamericano «considerarían su salida» del país, especialmente las de menor tamaño.

Las conclusiones del estudio de la patronal han sido ya trasladadas al Gobierno español, que mantuvo una reunión tanto con la FEV como con el resto de sectores afectados -aceite, quesos, etc.- para detallar la hoja de ruta a seguir en su objetivo de revertir los aranceles.