La Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa (Asemesa) considera de vital importancia la implicación de la Junta de Andalucía en la consecución de una solución que permita derogar para siempre los aranceles que soporta la aceituna de mesa española desde octubre de 2019. A juicio de Asemesa, la tregua arancelaria actual de cuatro meses acordada entre Washington y Bruselas únicamente se notará en las ventas ocasionales, pero no en la mayoría de las operaciones de exportación, que se negocian con contratos de carácter anual, por lo que el comprador americano no va a cambiar de proveedor únicamente por el anuncio de la suspensión temporal de aranceles y la apertura de una negociación. Incluso cuando se llegue a una solución definitiva, el efecto no será inmediato y habrá que esperar a ver qué cuota del mercado perdido a favor de países como Marruecos, Egipto, Turquía, Grecia y Portugal se puede recuperar finalmente.

En este sentido, Asemesa agradece la visita realizada este miércoles 24 por el consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, a las instalaciones del Grupo Ángel Camacho Alimentación, una de las empresas líderes del sector, un gesto con el que el Gobierno autónomo expresa su apoyo a la industria de la aceituna de mesa en una comunidad, la andaluza, que lidera claramente la producción y comercialización española y en la que se localiza casi el 80% del sector nacional.

Asemesa considera que la UE debería aprovechar la tregua y este clima de entendimiento con el nuevo presidente estadounidense para encontrar también una solución al problema del arancel a la aceituna negra, que en el fondo tiene un origen similar, el cuestionamiento por EEUU de la legalidad de las ayudas europeas, en este caso de la PAC. Es muy importante ser conscientes de que si la OMC da la razón a EEUU en este caso, como lo hizo en el de las ayudas a Airbus, la UE se vería obligada a volver a repartir todas las ayudas de la PAC con criterios diferentes a los actuales, con las graves consecuencias que ello tendría.

Desde que en noviembre de 2017 comenzara la pesadilla arancelaria, las ventas a EEUU de aceitunas negras han descendido el 68% y, en el caso de las verdes, la caída de las exportaciones ha sido del 25%, perdiendo en total 135 millones de euros.

Asemesa, que representa al sector desde hace más de 90 años, e integra a la industria dedicada a la elaboración, comercialización y exportación de la aceituna de mesa en España, reclama también de las administraciones medidas de apoyo para compensar estas pérdidas y los enormes gastos de defensa que han ayudado a traer la tregua actual.