La producción mundial de frutos secos se situará esta campaña en 4,99 millones de toneladas en grano -sin contar los pistachos con cáscara-, lo que supone un 7,99 % menos respecto a la temporada 2020/21, según el Consejo Internacional de Frutos Secos y Frutas Deshidratadas (INC, en sus siglas en inglés).

En un comunicado, fuentes de esta organización han apuntado que ya se ha completado la cosecha en el hemisferio norte y que los datos relativos a la campaña 2021/22 indican que ha habido un crecimiento de la producción en la última década del 54%, si se comparan estos últimos con los de la campaña 2011/12.

También han resaltado que la demanda mundial de frutos secos se mantuvo fuerte durante la campaña comercial 2020/21, en la que se constató «un récord de envíos internacionales» pese a la covid-19.

En la actual, han destacado que ha habido «interrupciones en el envío y la logística», lo que está «produciendo algunos retrasos y escasez de suministro a corto plazo».

La producción de almendra grano, según sus previsiones, ha alcanzado un volumen total de 1,59 millones de toneladas (1,73 millones en la campaña 2020/21), un descenso del 8% que ha achacado sobre todo a la «corta cosecha» en Estados Unidos (EE.UU.).

En España, la cosecha de almendra para 2021, según las últimas previsiones del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, señalan un importante descenso del 14,6%, al situarse la producción de almendra en 302,812 toneladas en cáscara frente a las 354.390 toneladas del año pasado.

También han constatado un descenso de la producción de nueces, que han pasado desde el millón de toneladas en la pasada campaña hasta las 984.925 toneladas de la presente, una evolución negativa por la cosecha media en China, la campaña corta de California tras el volumen récord que obtuvo en 2020/21 y el recorte de la de Brasil.

El volumen de pistacho ha descendido hasta los 729.300 toneladas (1,05 millones en 2020/21), debido a que ha sido un «año malo» de cosecha tanto en EE.UU. como en Irán y Turquía.

El INC ha estimado que las cosechas de anacardo (861.390 t), avellana (541.130 t) y nueces de macadamia (66.345 t) terminen entre un 3 % y un 7 % por encima de la anterior campaña, mientras que la de piñones (43.810 t) ha aumentado un 27 %, sobre todo por las buenas cosechas en China y Rusia.

La producción de cacahuete o maní, que figura en una categoría aparte, ha ascendido a 50,5 millones de toneladas, un 2 % más que en la campaña 2020/21 gracias al impulso de la producción en Nicaragua (+14 %), Brasil (+9 %), Nigeria (+8 %), China (+4 %), EE.UU. (+2 %) e India (+1 %).

Respecto a la fruta deshidratada, el INC ha calculado que la producción mundial se fije en 3,17 millones de toneladas, un 6,4 % más, sobre todo por el avance significativo en ciruelas pasas y dátiles y, de forma más leve, por el de las uvas pasas y arándanos secos.

De esta categoría, han avanzado que se espera que la producción de ciruelas deshidratadas se recupere en EE.UU. y en Serbia, así como en Chile y Argentina, que anticipan una mejor cosecha en 2022, y que la de dátiles, crecerá en todos los orígenes, debido a la expansión de nuevas plantaciones en el norte de África y Oriente Medio.