La presión del sector lácteo y en especial las protestas contra Lactalis y Capsa por toda España y la amenaza de un boicot a sus marcas o la decisión de que este fin de semana no se iban a vender la leche de estas industrias en los supermercados están produciendo el efecto buscada: una reacción de la propia industria. Y aunque ésta no se concreta en una subida del precio en origen de la leche, sí se ha demostrado que está haciendo daño. Por eso Lactalis amenza ya con acciones judiciales. Una buena prueba de que las presiñon del sector hace mella en ella.

La multinacional francesa ha pedido este viernes a los ganaderos y a la distribución que no impulsen acciones ilegales, en referencia a la iniciativa de retirar sus cartones de leche de los lineales este fin de semana, lo que dejaría fuera a marcas como Puleva, Larsa o Ram.

“Es imprescindible no impulsar acciones contra la ley que conlleven consecuencias jurídicas que no aportarían en esa búsqueda conjunta de soluciones», razona Lactalis, que considera que el cumplimiento de contratos por parte de «todos los operadores de la cadena es un supuesto básico para intentar avanzar en la mejora de la situación», según recoge economiadigital.es.

Tanto el grupo francés como Capsa han encajado protestas debido a que, según denuncia Unións Agrarias, no han repercutido a las granjas el incremento de precio de la leche en los lineales del supermercado para compensar el incremento de costes por la energía, los fertilizantes o la alimentación animal.

Lactalis no niega las acusaciones pero llama al «diálogo y a la búsqueda soluciones» entre todos los operadores en un momento de «especial tensión» en la cadena láctea. El objetivo es «garantizar la sostenibilidad económica de todos los eslabones de la cadena», concluye.

CAPSA CALIFICA DE «FALSEDADES» LAS CRÍTICAS DE LAS EXPLOTACIONES

Por su parte, desde Capsa también se ha notado que presión del sector lácteo hace mella, ya que ha rechazado en un comunicado las «prácticas ilegales» y «las falsedades vertidas» contra la compañía. El grupo que integra a Central Lechera Asturiana muestra su «firme compromiso» con sus ganaderos y con «todos» los eslabones de la cadena de valor y, remarca que, entre octubre de 2020 y 2021, ha realizado «una subida en el precio de la leche cercana a tres céntimos por litro».

No es la primera vez que el grupo alude a este incremento, pero los ganaderos señalan que se debió a la parte variable de los contratos, cuyo valor varía en función de la cotización de determinados productos en los mercados internacionales.

Respecto a la retirada de la leche de los lineales, hay diversidad de valoraciones, aunque Unións Agrarias, por su parte, ha indicado que las dos industrias están presionando a las distribuidoras para que incumplan el acuerdo al que llegaron con el sindicato agrario de retirar los cartones de leche. Pese a todo, está siendo evidente que presión del sector lácteo hace mella en la industria.