Las organizaciones agrarias Asaja, UPA y COAG junto a Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha se movilizarán en otoño si no se negocia el Plan Estratégico de España para la nueva Política Agraria Común (PAC), sobre todo en relación a la convergencia y al número de regiones.

Representantes de tres de estas cuatro organizaciones han ofrecido este lunes 26 una rueda de prensa en Toledo para incidir en la postura de rechazo a la propuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y anunciar un «frente común» en otoño en el que pueda apoyarse el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, en las próximas conferencias sectoriales.

Asimismo, han firmado una carta dirigida al ministro de Agricultura, Luis Planas, y han elaborado un comunicado conjunto sobre su postura en este asunto. Este enfado se une al mostrado este mismo lunes por el sector en Castilla y León.

El secretario regional de la Asociación de Jóvenes Agricultores y Ganaderos (Asaja) de Castilla-La Mancha, José María Fresneda, ha señalado que no se debe aceptar ni el modelo de convergencia ni el número de regiones de al menos 20 que plantea el Ministerio, al que ha acusado de haber buscado una «confrontación» en el momento en el que decidió que la convergencia en España no sería igual que en el resto de países europeos.

«SE VAN A SEGUIR POTENCIANDO LAS REGIONES MÁS RICAS, POR INTERESES DE QUIENES NEGOCIAN, Y LAS QUE MENOS PERCIBÍAN VAMOS A SEGUIR PERCIBIENDO MENOS»

En este sentido, ha indicado que el objetivo era hacer «pelear» a las comunidades autónomas, «utilizar la PAC como moneda de cambio para otros temas» y el resultado de todo ello es que «Castilla-La Mancha está la segunda por la cola en percepción de ayudas comunitarias en comparación con el resto de regiones de España», ha lamentado.

De igual forma, ha augurado que «se van a seguir potenciando las regiones más ricas, por intereses de quienes negocian, y las regiones que menos percibían vamos a seguir percibiendo menos».

Por todo ello, ha aseverado que «mucho tendrían que cambiar las cosas para que en otoño no hubiera una campaña de movilizaciones importantes en esta región y a nivel nacional».

Por su parte, el secretario regional de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), Julián Morcillo, ha afirmado que «en el momento que se establecen 20 regiones, no hay convergencia» y la nueva PAC será similar a la del anterior período, así como que «no hay valentía política».

«Vamos a un ‘status quo’ para que no cambie nada y al final hacemos una PAC que no es justa», ha denunciado Morcillo.

A este respecto, ha dicho que si se mantienen 20 regiones, continúan también las diferencias entre agricultores y ganaderos que «hacen lo mismo pero no cobran lo mismo», dependiendo de la región donde se encuentren o incluso dentro de la misma.

A su juicio, «converger es tener una única región a nivel de ayudas en todo el país», como lo han hecho la mayoría de países europeos.

Además, Morcillo ha hecho hincapié en otros aspectos como el 23 por ciento de ayudas directas que van a llegar a los eco-esquemas, ante lo que ha precisado que tienen que ser «fáciles y accesibles» y no pueden ser una limitación para la viabilidad de las explotaciones; o la ayuda redistributiva, que ha pedido que se aplique de forma «valiente» y para los agricultores profesionales; además de la situación de los ganaderos de extensivo, que ha alertado que pueden ser expulsados del sistema si no se les ayuda.

«ES UNA CUESTIÓN DE JUSTICIA QUE CLM NO SIGA SIENDO LA HERMANA POBRE A NIVEL NACIONAL A LA HORA DE FIJAR LOS VALORES DE PAGOS POR HECTÁREA»

De su lado, el director de Cooperativas Agro-alimentarias, Juan Miguel del Real, ha añadido que apoyan los planteamientos de las tres organizaciones agrarias ylas posibles protestas en otoño porque creen que «es una cuestión de justicia que, de una vez por todas, Castilla-La Mancha no siga siendo la hermana pobre a nivel nacional a la hora de fijar los valores de los pagos por hectárea» y para que no haya «agricultores de primera y de segunda división».

Del Real ha advertido de que la diferenciación de pagos también introduce «elementos de distorsión en el mercado», porque el hecho de que un agricultor tenga pagos cuatro veces superiores de ayudas públicas que otro agricultor que esté a escasos kilómetros de distancia, tiene efecto en las cooperativas a la hora de establecer estrategias de mercado y planteamientos comerciales.

Por ello, ha abogado por «una convergencia real y no de despacho» y ha defendido que en Castilla-La Mancha hay unidad de acción y que luchará por la igualdad que todas las organizaciones y la Consejería de Agricultura quieren.

Preguntados por los «aliados» que puede tener Castilla-La Mancha en estas reivindicaciones y en las protestas en otoño, el secretario regional de Asaja ha subrayado que si esta comunidad autónoma, Castilla y León y Aragón están unidas en esto, «arrastra a otras más pequeñas» y da «un poder de fuerza muy elevado».