“No queda otra que tirarnos a la calle para defender nuestros derechos”. «Es vergonzoso que, por segunda vez consecutiva, nos tomen el pelo de esta manera». «Europa se ríe una vez más de España ante la perplejidad e indefensión de olivareros y cooperativas andaluzas». Son solo las primeras impresiones del sector del olivar ante las ayudas concedidas por la CE en la segunda licitación para el almacenamiento privado de aceite de oliva. Unas ayudas que pueden sacar al sector a la calle antes que acabar con la crisis de precios que debería solucionar.

El secretario general de COAG Jaén y responsable del sector del aceite en COAG-Andalucía, Juan Luis Ávila, asegura tras conocer la segunda licitación del almacenamiento privado  que “no nos queda otra que sacar al sector a la calle para defender nuestros derechos, lo que es justo y de justicia”.

“A partir de aquí yo creo que queda clarísimo, que hay que pasar al siguiente nivel, que esto se tienen que tomar como una cuestión de Estado, y que por supuesto se tiene que tratar al más alto nivel”, ha asegurado Ávila.

“Ya está bien que se nos engañe por parte de la Unión Europea” ha asegurado Ávila, que considera que “ya hemos sido lo suficientemente pacientes”, y que cree la UE “ha engañado también claramente al Ministerio”.

Lo que se va a pedir desde COAG, en cuanto haya un Gobierno que esté formado formalmente es el presidente del Gobierno intervenga en la situación, que “estamos viviendo con una auténtica barbaridad de pérdidas que estamos teniendo los olivareros”.

“Y vamos a sacar al sector a la calle demandado esas reivindicaciones, que yo creo que son justas que son sensatas y que creo que ya está bien que se nos tome el pelo”, ha concluido.

Una dejadez de Bruselas y una decisión vergonzosa, según UPA jaén

«Está muy claro que la agricultura mediterránea, y sobre todo el olivar, no es una prioridad para Bruselas. Es vergonzoso que, por segunda vez consecutiva, nos tomen el pelo de esta manera», critica el responsable nacional de la Sectorial del Aceite de UPA y secretario general de UPA Jaén, Cristóbal Cano.

UPA Jaén lamenta que con esta nueva decisión el Gobierno europeo no demuestra compromiso con nuestro sector. «Este procedimiento solo sirve como maquillaje para intentar apaciguar unos ánimos que siguen enervados, porque la situación de ruina que sufrimos los olivareros es insoportable. Es la segunda vez que tiran por tierra las expectativas del sector para revertir el problema y buscar unos precios justos que son más que posibles con la implicación de las administraciones», añade Cristóbal Cano.

El secretario general de UPA Jaén afirma que el sector ha vuelto a actuar de forma razonable presentando unas ofertas coherentes que la Unión Europea insiste en no tener en cuenta. Por eso, hace hincapié en la necesidad de movilizaciones más contundentes.

«Tomaremos cartas en el asunto y plantearemos propuestas de fuerza para sacar al sector a la calle de la forma  más enérgicas para revertir esta situación. No estamos dispuestos a consentir que esta ruina persista por más tiempo. No sobra aceite, sino que sobran especuladores. Porque cuando el consumo y la producción mundiales van acompasados, no hay razones que justifiquen que estos precios artificiales se prolonguen hasta el punto de poner en serio peligro el presente y el futuro de las explotaciones familiares, del olivar tradicional. Por eso, reclamamos al Gobierno español que siga con las presiones y el trabajo a todos los niveles, porque este problema tiene que ser ya declarado una cuestión de Estado. Los agricultores no podemos soportar, por más tiempo, las graves y millonarias pérdidas que sufrimos por estos bajos precios. Y las administraciones deben defender los intereses del sector agrícola, por ser estratégico, y del aceite de oliva como bandera de la marca España», concluye Cristóbal Cano.

«Europa se ríe una vez más de España ante la perplejidad e indefensión de olivareros y cooperativas andaluzas»

Por su parte, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, que ya con la primera licitación ya amenazó con sacar al sector a la calle,  traslada su “incredulidad” ante “la nueva tomadura de pelo” de Bruselas al sector. Si en el primer período de licitación al almacenamiento privado solo se aprobaron ofertas por el 3% del volumen presentado, es decir por 3.650 toneladas, a 0,83 euros la tonelada y día, en el segundo plazo, el resultado no ha sido mucho mejor; en total, han pasado el corte 17.629,19 toneladas.

Las cooperativas avisaron en diciembre de que, pese a la “humillación sufrida”, volverían a presentarse con cantidad y valores similares, pidiendo al Gobierno de España su mediación ante Bruselas para subir los precios de corte, máxime teniendo en cuenta el efecto contrario provocado por la primera licitación en el mercado, donde las cotizaciones han descendido hasta 0,15 euros el kilo de media, como consecuencia de su nefasta resolución.

Cabe recordar, que en los almacenamientos de 2009 y 2011, es decir, hace ya una década, el precio fijado en los distintos períodos fue de 1,30 euros por tonelada y día. Por eso, sorprende y produce a Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía “perplejidad” y “enojo”, leer en el comunicado del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) que “en esta segunda licitación, los operadores han ajustado sus peticiones de una forma más realista”, al tiempo que se anima a las cooperativas, entre otros agentes, a que sigan “aproximando” las ofertas de cara a las dos siguientes pujas.

“La verdadera realidad es que Bruselas se está riendo de España, vendiendo que no había límite de cantidad a almacenar ni de presupuesto, y que los responsables políticos han engañado y abandonado al sector oleícola a su suerte”, manifiesta el presidente sectorial de la federación, Cristóbal Gallego Martínez. “Esto ya es absolutamente insostenible para un sector que lleva un año y medio de crisis de precios y en el que las soluciones políticas, anunciadas en plena campaña electoral, están empeorando más aún nuestra situación”, subraya.

“A todo esto hay que añadir la amenaza de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, que gravarían la totalidad de las 115.000 toneladas de aceite de oliva que exportamos allí, más otras 100.000 que vendemos a Italia y luego ellos envasan y colocan en los mercados norteamericanos, con el mazazo adicional de poder incrementar los impuestos del 25% actual al 100%”, explica Cristóbal Gallego Martínez.