El Gobierno de Castilla-La Mancha prevé que en la próxima campaña de recolección de la aceituna se recojan en la región unas 105.000 toneladas de producto, menor que la de campañas anteriores pero de muy buena calidad, por lo que previsiblemente será muy rentable para los olivicultores.

Así lo ha dado a conocer este viernes 12 el consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, quien ha indicado que las previsiones del Gobierno regional coinciden con las de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha que avanzan que habrá una cosecha de unas 105.000 toneladas de aceituna en la comunidad, mientras que en la campaña anterior se recogieron 120.000 toneladas.

A preguntas de los periodistas, Martínez Arroyo ha comentado que nos estamos acostumbrando a campañas medidas con una producción de 120.000 toneladas, «por lo que si la producción se sitúa por debajo de las 100.000 toneladas, que probablemente será lo que suceda, será una campaña baja en producción».

Pero en calidad la campaña va a ser muy buena, «salvo que la meteorología en los próximos meses nos lleve la contraria», ha señalado el consejero de Agricultura, que ha añadido que «esto significa que previsiblemente será una campaña rentable para los olivicultores».

En este sentido, ha señalado que los precios del aceite han bajado relativamente en las últimas semanas después de haber estado «casi en el pico de los últimos cinco años», y ha admitido que «de hecho estábamos en el límite del precio para seguir siendo competitivos en los mercados», lo que ha generado que el consumidor haya empezado a decantarse por otros productos.

RECUERDA QUE LA PAC INCLUIRÁ UNA AYUDA AL OLIVAR DE BAJO RENDIMIENTO QUE FAVORECERÁ A LA REGIÓN

Esta circunstancia se produce siempre que el aceite de oliva alcanza precios muy altos, «con lo cual estamos ahora mismo con la pequeña bajada en precios de mercado muy buenos, precios para las empresas o cooperativas almazareras muy buenos y esto significa seguro rentabilidad en la campaña del aceite de oliva en Castilla-La Mancha», ha augurado Martínez Arroyo.

Asimismo, ha recordado que para los que tienen menor rentabilidad, para el olivicultor que tiene olivar de bajo rendimiento, sigue abierta la línea de ayudas que se puso en marcha para los olivares afectados por la borrasca Filomena, dotada con 18 millones de euros, y ha considerado que «es el momento de aprovechar el plazo para presentar la solicitud de ayudas».

Por otra parte, ha señalado que en la nueva Política Agraria Común (PAC) que se pone en marcha en 2023, va a haber un programa específico de apoyo al olivar de bajo rendimiento, que va a beneficiar a Castilla-La Mancha.

Este programa específico de la PAC va a contar en principio con una consignación de 150 millones de euros, que según el consejero de Agricultura castellanomanchego «es una cifra importante para ayudar a un olivar que tiene más dificultades para ser rentable».