Los ministros de Agricultura de la Unión Europea han alertado este lunes del impacto para los productores de los altos precios de la energía, que han encarecido en particular los fertilizantes y abogaron por medidas a nivel europeo para ayudar a paliar esas alzas. Sin embargo, desde la Comisión Europea se ha rechazado esta opción inicialmente al no haber notado un aumento importante en los precios al consumidor.

El asunto se trató durante un debate sobre la situación de los mercados agrícolas, en el marco de un Consejo de ministros de Agricultura.

Muchos de los países han alertado de que el incremento de los precios de la energía ha disparado los costes agrícolas, ha explicado al término en rueda de prensa el ministro de Agricultura de Eslovenia, Joze Podgorsek, cuyo país preside el Consejo de la UE este semestre.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha pedido en particular a Bruselas la activación del artículo 219 de la Organización Común de los Mercados Agrarios, como ya se hizo en 2015, para permitir «apoyos puntuales a los productores necesitados».

«Algunos estados miembros, apoyados por Francia, vamos a trabajar en soluciones a nivel de la UE», ha dicho este martes por su parte, el titular francés, Julien Denormandie.

La ministra portuguesa, Maria do Céu Antunes, ha indicado también que hacen falta medidas para atenuar esas alteraciones y dar flexibilidad a los productores para que puedan contener la escalada de precios de los productos y la escasez de productos alimentarios.

La posibilidad de que en el futuro la situación derive en un encarecimiento de los alimentos, unida a los altos precios de la electricidad, crearía una situación «muy delicada», ha admitido un funcionario de la Comisión Europea durante el Consejo, al que no pudo asistir el comisario europeo de Agricultura, Janusz Wojciechowski, indicaron fuentes comunitarias.

Aunque la CE «comparte esas preocupaciones», asegura que de momento no ha habido un aumento importante en los precios al consumidor, por lo que tiene previsto mantenerse «vigilante», ya que cree que el próximo año se volverá a unos precios más moderados, como proyectan el Banco Central Europeo y otras instituciones.

EL SECTOR DEL PORCINO EUROPEO PIDE AYUDAS PERO LAS AUTORIDADES EUROPEAS NO LO VEN CLARO

El Consejo ha abordado asimismo la petición de 14 países (Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, la República Checa, Estonia, Francia, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia y Eslovaquia) de medidas excepcionales de apoyo al sector porcino, aunque no ha contado con el respaldo de las autoridades europeas.

Los precios de las carcasas de cerdo, según Bruselas, están a su nivel más bajo en una década por una serie de motivos que incluyen la alta producción, las distorsiones en las exportaciones, los precios de los piensos y la energía, los brotes de peste porcina y los efectos negativos de la pandemia de Covid-19.

El ministro francés ha reclamado «medidas coyunturales y estructurales» en ese ámbito.

El representante de la CE en la reunión indicó sin embargo que pese a que Bruselas comparte la preocupación por esa situación, cree que hay que seguir haciendo uso del apoyo que permiten los programas de desarrollo rural y las ayudas de estado.

La CE duda que sea necesaria una intervención a nivel de la UE y no quiere crear falsas expectativas que hagan pensar que las medidas de mercado son la solución a los problemas del sector y más in afecta a los precios al consumidor.