La vicepresidenta cuarta del Gobierno, Teresa Ribera, y el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, comparecerán próximamente y de manera conjunta en el Senado para explicar las políticas de sus respectivos departamentos respecto a la situación del lobo ibérico.

En sus respectivas cuentas de Twitter, Ribera y Planas han avanzado que ambos ministerios trabajan para «reforzar el apoyo» a la ganadería extensiva y proteger la biodiversidad, por lo que, y a petición propia, quieren explicar lo relativo a la protección del lobo en todo el territorio nacional.

La convocatoria en el Senado será conjunta pero no se sabe si lo harán juntos pero no revueltos, ya que el Ministerio de Agricultura mostraba hace un par de días sus diferencias con el criterio utilizado por el departamento de Transición Ecológica a la hora de incluir al lobo ibérico en el Listado de Especies de Protección Especial, y exigía un «equilibrio» para conjugar la preocupación medioambiental con los intereses de los ganaderos.

La semana pasada y tras la reunión de la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad, en la que también participaron las comunidades autónomas y el Ministerio para la Transición Ecológica, se acordó incluir a este cánido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, lo que implica que dejará de ser considerada especie cinegética.

Con esta propuesta de inclusión se atiende al dictamen del comité científico, que recomendó su protección al considerar «su importancia como patrimonio cultural, científico, así como los servicios ambientales que produce la presencia de esta especie en los ecosistemas naturales».

La propuesta, sin embargo, ha provocado el rechazo tajabte y unánime, así como la preocupación de todos los sectores ganaderos, y desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se ha reclamado «equilibrio» para conjugar la preocupación medioambiental con los intereses de los productores.