La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), así como UPA han sido los primeros en mostrar su indignación con el anuncio de  la subida  los aranceles anunciada el miércoles 3 por el gobierno de los EE.UU. a las importaciones de vino, aceite, aceitunas y quesos de la UE impactará sobre un volumen de exportaciones  españolas de 970 millones de euros.

“Resulta totalmente injusto y desproporcionado que, una vez más, el sector agrario sea el pagano de una guerra comercial de la UE que no tiene nada que ver con el campo español. Acabamos sufriendo las consecuencias de los acuerdos con terceros países, caso del reciente MERCOSUR, como de los desacuerdos, en este caso en un conflicto que tiene su origen en el sector aeronáutico. Exigimos a las autoridades comunitarias y al gobierno español que protejan los intereses de nuestra agricultura con una solución rápida y equilibrada para evitar que este conflicto acabe pasando un nueva y costosa factura a nuestros agricultores y ganaderos”, ha reclamado Miguel Blanco, Secretario General de COAG.

Durante el último año, el valor de las exportaciones españoles a EE.UU se situó en torno a los 400 millones de euros en vino, 300 millones en aceite, 180 en aceitunas y 87 en productos lácteos, fundamentalmente quesos.

Agricultores y ganaderos, víctimas involuntarias una vez más

Por su parte, desde UPA también se ha mostrado su indignación y han reclamado una “respuesta contundente” desde Madrid y desde Bruselas “al más alto nivel” a este anuncio que podría causar graves daños a la economía de toda España y cuyos efectos “aún no alcanzamos ni siquiera a vislumbrar”.

La lista completa de productos afectados por los nuevos aranceles de Trump es tan extensa que prácticamente supone un cerrojazo a las exportaciones europeas al mercados estadounidense. En el caso de España, los sectores clave afectados son el olivar (de aceite y de mesa), el porcino –con productos como el jamón-, el vino, las frutas, los lácteos, incluyendo todo tipo de quesos, los zumos, e incluso el marisco.

Hablando sólo de los dos productos más afectados por las medidas propuestas, España exportó a Estados Unidos en 2018 más de 700 millones de euros: 405 millones en aceite de oliva y 300 millones de vino. Estados Unidos es el cuarto comprador de vino español.

“Estados Unidos vuelve a dar muestra de su irresponsabilidad y de jugar con fuego”, han criticado desde UPA. “Tienen al sector agroalimentario en su punto de mira”, lamentan. Los agricultores reclaman una respuesta fuerte y coordinada desde todos los países afectados, para que resuelvan una situación que puede generar enormes pérdidas en el mundo rural de todo el continente.

Estados Unidos aplica la máxima del “divide y vencerás”, imponiendo aranceles diferentes según el país europeo de que se trate. Ahora Italia será más competitiva que España, por ejemplo, en el caso del aceite. Para la aceituna de mesa está nueva oleada arancelaria será la “puntilla” como sector exportador.

Indignación en el sector del vino que exige que se redoblen los esfuerzos para alcanzar una solución negociada

El director general de la Federación Española del Vino (FEV), José Luís Benítez, también ha destacado la indignación del sector por esta decisión y ha lamentadoeste jueves 3 que “de nuevo, el vino español sea objeto de represalia en un conflicto comercial internacional en el que no tiene nada que ver”.

En este sentido, y tras mantener diversas conversaciones con las autoridades españolas, ha reclamado al Gobierno y a la Comisión Europea que redoblen los esfuerzos para alcanzar una solución negociada con Estados Unidos que pueda evitar unas medidas muy perjudiciales para el sector del vino español en uno de sus mercados más interesantes a nivel de valor y con mayor recorrido futuro.

Para el director de la FEV, se trata de una decisión “arbitraria e injusta” que no solo afecta a las bodegas españolas y europeas sino también a importadores y consumidores estadounidenses que se verán afectados por los nuevos aranceles. “Desde el sector del vino no entendemos que productos agrícolas como el nuestro se vean envueltos en un conflicto generado por otros sectores y, en este sentido, pedimos al Gobierno que, mientras se resuelve la situación, estudie posibles medidas para apoyar a los sectores afectados y compensar los efectos negativos que van a generar los aranceles adicionales”, ha destacado.

Desde la FEV se está trabajando también de manera coordinada con el Comité Europeo de Empresas del Vino (CEEV) junto al resto de países afectados para trasladar su indignción y estos mismos mensajes a las autoridades europeas competentes en la materia.

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