El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha abogado este miércoles 18 por favorecer las retiradas de mercado de productos hortofrutícolas y en la ejecución de las inversiones previstas en los programas operativos de las organizaciones de productores.

Por eso, defiende llevar a cabo un seguimiento constante de la situación del mercado europeo en todos los ámbitos para conocer el efecto de las medidas adoptadas para mitigar los efectos de la guerra en Ucrania, por si fuera preciso la adopción de nuevas medidas.

El ministro ha presidido la reunión del Consejo Consultivo de Política Agrícola para Asuntos Comunitarios, celebrado por videoconferencia, en el que ha apuntado que en el Consejo de Ministros de Agricultura, que se celebrará el próximo martes, 24 de mayo, en Bruselas, se analizará la evolución de las consecuencias de la guerra en los distintos sectores, así como de las medidas adoptadas por la Comisión Europea para ayudar a la agricultura y ganadería en este contexto.

 El ministro -aunque ha precisado que aún es pronto para evaluar el efecto que tendrá la medida de posibilitar el uso de tierras de barbecho para cultivo- ha señalado que es previsible que se produzca un incremento de la superficie de girasol, producto que ofrece ventajas como la poca necesidad de agua y disfrutar actualmente buenas cotizaciones. Esta medida de flexibilización que permite cultivar las tierras de barbecho para incrementar la producción de cereales y oleaginosas de forma temporal y compensar la pérdida de la que se importaba de Ucrania.

 Luis Planas ha reiterado la necesidad de que la Comisión Europea adopte medidas de flexibilidad en los mecanismos de gestión de crisis en los programas operativos de las organizaciones de productores de frutas y hortalizas, para que el sector pueda afrontar mejor una temporada marcada por la incertidumbre de la situación en los mercados derivada de la invasión rusa de Ucrania y la pérdida de producción como consecuencia de las heladas y otros episodios climatológicos ocurridos en primavera.

Esta flexibilidad debería aplicarse de manera especial, según ha enfatizado el ministro, en favorecer las retiradas de mercado de productos y en la ejecución de las inversiones previstas en los programas operativos de las organizaciones de productores, especialmente en el sector de frutas y hortalizas, que vive una preocupante situación por los fenómenos climáticos que van a afectar a la fruta de verano, como la fruta de hueso, melón y sandía.