Los ecoesquemas sigue provocando más rechazo que aprobación y máxime cuando se comprueba que hay en juego 4.875 millones de euros según los cálculos del Gobierno para los cinco años que durará inicialmente la futura PAC, lo que equivale a algo menos de 2.000 millones en los dos primeros años cuya aplicación será «voluntaria» pero con un dinero del que nadie sabe qué va a a pasar si el sector no se acoge a estas ayudas.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha dejado claro que no se perderá ni un euro de esos fondos y que el dinero no gastado en los ecoesquemas se destinarán íntegramente a la renta agraria, pero se desconoce en qué sentido se va a repartir. Las dudas surgen de que nadie sabe qué va a pasar con este dinero, si es un reparto genérico o particular. Es decir, si los fondos que un agricultor o ganadero dejará de percibir en ese periodo voluntario se le abonará como hasta ahora aunque no aplique los ecoesquemas o si esas partidas de repartirán de forma aleatoria entre todos los beneficiarios y quienes no acepten los ecoesquemas puedan perder dinero.

Mucha dudas que nadie aclara, ya que la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha informado de que los fondos de la futura Política Agrícola Común (PAC) vinculados a los ecoesquemas rondarán los 4.875 millones de euros para acciones como apoyo al pastoreo extensivo o la mejora de barbechos pero sin más explicaciones sobre su reparto.

Durante su intervención en la Comisión de Despoblación y Reto Demográfico del Senado la ministra ha incidido en que otras acciones vinculadas a esos ecoesquemas serán las dedicadas al mantenimiento de la cubierta vegetal viva contra la erosión del suelo o iniciativas de valorización de la biomasa.

El escoesquema es «una herramienta» que se articula bajo el pilar 1 de las ayudas directas de la PAC, con un 20% (o el 30% si prospera la propuesta del Parlamento Europeo) de asignación vinculada.

Esos incentivos permitirán «conciliar» la práctica de la protección ambiental con el desarrollo de la actividad agraria, «ofreciendo una flexibilidad suficiente» para «adaptarse al diseño de aplicación que programe cada Estado miembro».

Ha valorado asimismo que la nueva PAC incorpore intervenciones «específicas» para generar oportunidades entre las mujeres y los jóvenes, con «parámetros de discriminación positiva y ayudas directas».