La Unión de Campesinos de Castilla y León, UCCL ha advertido de la importación masiva de lechazos de otros países, de peor calidad y un 22% más baratos que los producidos en Castilla y León, está marcando el inicio de la Navidad del año 2021 y hace peligrar la rentabilidad de las explotaciones ganaderas de ovino, que ya están cobrando hasta un 13% menos que el año pasado.

Ante esta realidad, UCCL exige la obligatoriedad del etiquetado del origen de la carne de ovino, tanto envasado cómo la carne vendida a canal, y que la administración competente lleve a cabo los controles oportunos para verificar el cumplimiento de la trazabilidad en los lineales de los supermercados y en las carnicerías.

Los ganaderos de ovino de Castilla y León, en los días previos a la campaña navideña, se juega en torno al 12% de sus ventas de todo el año, y la entrada de lechazos de otros países, sumado a las dificultades actuales a consecuencia del cierre de canal HORECA en ciertas comunidades, y la acumulación de lechazos congelados de la primavera, hacen que el precio pagado a los ganaderos sea un 13% más baratos, hecho no así reflejado en los lineales, donde el consumidor sigue pagando importes muy similares a los del año pasado.

Los engaños en el origen de los lechazos durante estas fechas al inicio de la Navidad, se incrementan al aumentar exponencialmente el consumo de estos alimentos, por eso, es importante que el etiquetado sea adecuado, claro y visible, incluso cuando la venta del lechazo sea en canal, para evitar el fraude al consumidor.

Del mismo modo UCCL recuerda a los consumidores la importancia de adquirir los productos una vez comprobado el etiquetado para evitar fraudes como los que se han dado en otros años: productos en los que se resalta el lugar de envasado en vez del de origen que llevan a confusión y otras prácticas desleales. En la medida de lo posible, la organización recomienda a los consumidores priorizar los de origen español, poniendo en valor su proximidad y su excelente relación calidad precio.