El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) presentará en la Conferencia sectorial de Agricultura y Desarrollo rural una propuesta que reduce a siete los ecoesquemas y establece que el importe de la hectárea será siempre el mismo para cada tipo de superficie.

Habrá una práctica adicional relacionada con las superficies de regadío, que deberán contar con una herramienta reconocida por las comunidades para la gestión de agua de riego, un plan supervisado por un técnico y un cuaderno de explotación relativo al uso de fitosanitarios.

El presupuesto de los ecoesquemas se determinará para cada tipo de superficie, entre pastos húmedos y mediterráneos; tierras de cultivo secanos húmedos, secanos en general y regadío; y cultivos permanentes, con pendiente inferior al 5%, entre el 5 y el 10%, y más del 10%.

Las prácticas se dividen entre pastos permanentes y pastizales, para los que está previsto el pastoreo extensivo y la siega sostenible; las tierras de cultivo, que incluyen mayor rotación de cultivos, agricultura de conservación y siembra directa, y gestión de superficies no productivas o paisajes; los cultivos permanentes, con cubiertas vegetales y superficies no productivas.

«La Comisión será muy celosa en la comprobación» de estos ecoesquemas, ha asegurado Planas, que ha añadido que otra de las cuestiones más debatidas ha sido la de la definición del agricultor profesional, en la que «no cabe discriminar entre categorías sin causar infracción al reglamento europeo».

EL 86% DE LOS PAGOS DE LAS AYUDAS DIRECTAS DE LA PAC CON EL NUEVO MODELO IRÁN A LOS AGRICULTORES CON MÁS DE UN 25% DE RENTA AGRARIA

Ha defendido el establecimiento de tres vías de entrada para la percepción de las ayudas directas, como son la afiliación al régimen agrario de la Seguridad Social, un mínimo del 25% de la renta procedente de la agricultura y percepción de hasta un máximo de 5.000 euros anuales.

El ministro ha destacado que el 86% de los pagos de las ayudas directas de la PAC con el nuevo modelo irán destinados a los agricultores con más de un 25% de renta agraria, y se ha mostrado en contra de excluir a los demás productores porque contribuyen en el mercado, cuidan el medio ambiente y generan empleos.

Planas ha agregado que deberán «convencer a la Comisión» del nuevo modelo de 20 regiones de pago básico y que han decidido modificar el nivel de convergencia de las ayudas para 2022 para que sea inferior a lo inicialmente previsto.

De esta manera, el porcentaje de convergencia (para que dos agricultores cobren lo mismo por desempeñar la misma tarea) aumentará un 3% anual a lo largo de cinco años para situarse en el 85% a final del periodo de aplicación de la nueva PAC 2023-2027.

A partir de 2025 se analizará si el final del periodo de convergencia supone el final del régimen de derechos, según Planas.

Asimismo, el ministro ha detallado que se irán introduciendo en la reserva nacional progresivamente aquellas producciones como la viña y las frutas y hortalizas para que puedan ser perceptoras de la nueva PAC además de recibir programas de apoyo, aunque ha descartado que puedan entrar «en una única anualidad».