El grupo internacional de vinos y espumosos Henkell, de origen alemán, que en 2018 adquirió el 50 % de Freixenet y pasó a llamarse Henkell Freixenet, ha cerrado con la familia Ferrer y con José Luis Bonet, presidente de honor de la empresa, la compra del 50 % restante del capital, con lo que se ha hecho con el 100 % de la propiedad.
El consejero delegado de Henkell Freixenet, Andreas Brokemper, y Pedro Ferrer, que ahora se convertirá también en presidente de honor de la compañía, han explicado, en una entrevista con Efeagro, que gracias a este pacto «de mutuo acuerdo» la compañía alemana se convertirá en el único propietario del líder del cava en España y del líder mundial del segmento de vinos espumosos.
En marzo de 2018 Henkell adquirió un 50,6% de las acciones de Freixenet S.A. a parte de las familias propietarias – los Hevia y a varias ramas de la familia Bonet-.
Meses después, en el marco de una ampliación de capital, se igualó la propiedad al 50 %, lo que ha llevado desde entonces a una gestión paritaria de la compañía entre los representantes de las familias fundadoras y Henkell.
Como ejemplo de ese liderazgo compartido, Brokemper y Pedro Ferrer han sido co-consejeros delegados de Freixenet durante toda esta etapa.
Tras ese período de cooperación de ocho años, la familia Ferrer, que sumaba en torno a un 42,5 % del capital, y José Luis Bonet, con el 7,5 % restante, han decidido vender ese 50 % a la empresa alemana por un importe que no ha trascendido.
Brokemper y Ferrer han precisado que el acuerdo es efectivo desde ayer, 2 de marzo, aunque las conversaciones se iniciaron hace «algunos meses», ha explicado Ferrer, que es miembro de la tercera generación de los fundadores de la marca catalana.
FERRER: «FREIXENET QUEDA EN BUENAS MANOS»
Ferrer ha comentado que la venta del 50 % supone un momento emotivo para la familia fundadora, por la histórica vinculación con la marca.
No en vano, su padre, Josep Ferrer, que falleció en 2024 a los 99 años, fue uno de los artífices de la internacionalización de Freixenet, la marca creada por Pedro Ferrer Bosch y Dolors Sala Vivé en 1914.
Ferrer subraya que «Freixenet queda en buenas manos, unas inmejorables manos», insiste, y explica que en 2018, cuando compraron la mitad del capital, ya sabían que Henkell eran unos «grandes socios, pero la realidad ha sido mejor de lo esperado».
«Les gusta la viña y entienden mucho. Tengo mucha confianza en el futuro de la empresa», ha añadido.





