EL Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ha adjudicado a una firma portuguesa, Lactogal-Produtos Alimentares, con sede en Oporto (Portugal), la licitación para el suministro de leche entera UHT en el marco del Programa operativo de ayuda alimentaria a las personas más desfavorecidas 2021.

Según el anuncio de formalización de contratos que este martes ha publicado el Boletín Oficial del Estado (BOE), el FEGA, dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), ha recibido cuatro ofertas para el suministro de dicho lote de leche.

La licitación de arroz blanco ha recaído en las firmas Arroces y Cereales (Arcesa) y Maicerías Españolas; la de garbanzo cocido, en Císter, Indústria de Productos Alimentares; la de conserva de atún, en Ignacio González Montes; la de pasta alimenticia, en Oromas, y la de tomate frito en conserva, en Carnes y Vegetales.

La empresa Galletas Gullón ha sido la adjudicataria del lote de galletas; Acico del de macedonia de verduras en conserva y Hero España, de los de tarritos infantiles de pollo y tarritos infantiles de fruta.

No es la primera vez que España compra la leche a una firma portuguesa dentro de Programa. En septiembre del pasado desde el sector se mostrórealmente crítico con esta decisión, hasta el punto de que se llegó a asegurar que se ytrataba de “Un sinsentido”; “Es absurdo”; “Incomprensible”. Estos fueron algunos de los calificativos que los ganaderos estuvieron expresando tras conocer la última jugada del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en relación al programa de compra de leche para ayudar a personas necesitadas.

Además, esta decisión llega cuando todo el sector lácteo está en pie de guerra por la situación de crisis que padecen. De hecho, las organizaciones profesionales agrarias ASAJACOAG, UPA y Cooperativas Agroalimentarias España han pedido al Ministerio la convocatoria urgente de la “Mesa Láctea” para buscar soluciones a la crítica situación que viven los ganaderos asfixiados económicamente por unos costes de producción cada vez más altos y unos precios de venta de la leche inamovibles que no les permiten cubrir, siquiera, los costes de producción.