Ante la grave crisis que sufre el sector vitivinícola riojano, la UAGR-COAG y UPA-RIOJA valoran que todas las organizaciones soliciten por fin el cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria y medidas de control del mercado, como la vendimia en verde, a la vez que plantean una movilización masiva de todos los viticultores de la región.

UAGR y UPA consideran necesario un cambio de orientación en la DOCa Rioja «para que los grupos dominantes que la manejan defiendan la rentabilidad del conjunto sector, especialmente de los miles de familias viticultoras que forman la base social que ha hecho próspera esta tierra, y tan prestigioso el nombre de Rioja en todo el mundo».

UPA y UAGR denuncian que «a fecha de hoy no se conoce aún ninguna actuación por parte de la administración (estatal o riojana), ni de la Interprofesional del Vino de Rioja (OIPVR), contra las bodegas que están comprando las uvas muy por debajo de los costes de producción, cuestión sabida y documentada desde hace semanas: La AICA (Agencia de Información y Control Alimentarios) ya ha reconocido que han sido muy pocos los contratos de compra-venta de uva registrados ante ella, a pesar de ser obligatorio desde el 1 de julio, mientras que de la Consejería de Agricultura, solo hemos conocido anuncios y buenas intenciones».

«TRAS AÑOS DE TRABAJO SE ESTÁN ARRUINANDO, MIENTRAS VEN IMPOTENTES QUE LAS GRANDES COMPAÑÍAS BODEGUERAS NO CESAN DE ANUNCIAR BENEFICIOS HISTÓRICOS”

Por su parte, critican que «el cometido de la Interprofesional es tomar medidas urgentes y eficaces para garantizar la rentabilidad del sector productor, y no pretender lavarse las manos golpe de nota de prensa solicitando el cumplimiento de la ley».

Así las cosas, UAGR y UPA llaman al resto de organizaciones a convocar una multitudinaria manifestación de todos los viticultores de la DOCa Rioja que «tras años de trabajo se están arruinando, mientras ven impotentes que las grandes compañías bodegueras no cesan de anunciar beneficios históricos, ni de comprar y plantar viña, a la vez que pagan precios insuficientes a muchos de sus proveedores».

UPA y UAGR consideran que sobran motivos para salir a la calle ante la situación límite en la que se encuentran los agricultores «y por las agresiones de las que están siendo objeto, así que exigirán que las decisiones que se toman en los diferentes órganos no lleven a la ruina a unos viticultores que hasta ahora han podido vivir de su trabajo».