El clamor de los regantes ante el corte de suministro en el Alto Guadiana es cada vez más alto y más claro. Al igual que ya hayan hecho organizaciones como Asaja o la UPA, ahora Cooperativas Agro-Alimentarias Castilla-La Mancha ha mostrado su oposición y su adhesión a las reivindicaciones del sector ante la propuesta, por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, de reducir en un 10 % las dotaciones de riego en la zona del Alto Guadiana.

El portavoz de la Comisión de Agua de Cooperativas, Julio Bacete, ha manifestado su preocupación ante esta propuesta, al considerar que, antes de proceder a los recortes, se deberían explorar otras posibilidades que dicha organización está reivindicando desde hace tiempo, en concreto, la realización de un estudio riguroso sobre las disponibilidades de las aguas subterráneas, en especial, en el Alto Guadiana.

Desde las cooperativas se entiende necesario un esfuerzo por parte de las administraciones para dar nuevas soluciones a la situación de los regadíos

A juicio de Bacete, se ha de tener en cuenta que la actividad agroalimentaria es un pilar fundamental en el PIB regional, por lo que una limitación de la producción repercutirá negativamente en todas las zonas rurales en las que se aplique.

Esta afectación no será sólo al sector agroalimentario, sino a los sectores que proveen al mismo y a otros cuya actividad es directamente proporcional a la rentabilidad agraria.

Desde las cooperativas se respalda el clamor de los regantes ante esta situación, a la vez que entiende necesario un esfuerzo por parte de las administraciones para dar nuevas soluciones a la situación de los regadíos, que sean sostenibles en el ámbito económico, social y medioambiental y no pasen solo por las restricciones.

De esta manera, se contribuirá a una agricultura competitiva que mantenga pobladas las zonas rurales de Castilla-La Mancha, ha concluido Bacete.

×