Pedro Sánchez prometió un Ministerio del Reto Demográfico y ha cumplido. Lo que nunca dijo nada es de dónde saldría el dinero para cubrir sus necesidades. Por eso, desde el principio se especuló con una gran área de Mundo Rural, que englobara a este nuevo Ministerio con Agricultura. Pero no ha sido así, al final Teresa Ribero ha ganado el pulso y el Reto Demográfico ha ido a la vicepresidencia para la Transicción Ecológica. Y con ella el dinero del Desarrollo Rural.

Esta misma semana, en un tono más moderado de lo esperado, quizás por no ser políticamente incorrectos, las tres principales organizaciones agrarias advertían que el dinero del Desarrollo Rural había desaparecido de las cuentas del Gobierno. Aunque obviamente no pueden atacar a una área del Reto Demográfico que ellos mismo han venido defendiendo, sí reclamaban el regreso de estas partidas a Agricultura y sí dejaban un velado mensaje al mostrar su temor a que » pudiesen perder su configuración actual, siendo desgajada su gestión entre diversos ministerios y departamentos».

Y es que el campo está viendo cómo poco a poco va perdiendo cada vez más dinero y a nadie, salvo a agricultores y ganaderos, parece preocuparles.

Desde que se celebrara la Cumbre del Clima en Madrid, se ha mandado un mensaje muy claro a la sociedad: el campo es uno de los máximos culpables del cambio climático. Y con este escenario, cualquier medida que ‘castigue’ al campo en ‘beneficio’ de la sostenibilidad y la ecología parece justificado.

Por eso, Teresa Ribero no solo ha logrado una vicepresidencia, sino que ha arañado los fondos del Desarrollo Rural. Y atentos a que, según algunas fuentes, también quiere controlar, o cuanto menos tener voz y voto, el tema del regadío, al considerarlo como una parte importante de su Trasnsición Ecológica.

Y a esto hay que sumar el Pacto Verde Europeo, el gran proyecto de la CE para transformar la agricultura y ganadería de Europa que promete mucho, pero todo hace indicar que va a ofrecer poco a cambio de demasiado. Los primeros informes señalan que este Pacto Verde va a vincular las ayudas de la PAC a un mayor reconocimiento por parte del sector de medidas medio ambientales. Casi un 40% de esas ayudas estarán directamente vinculadas a este Pacto Verde.

Pero el problema es que no prevé más presupuesto para cumplir estos requisitos, sino que la CE quiere que el dinero salga de las propias ayudas de la PAC. Esas mismas que, mucho, poco o regular, se van a recortar en la próxima reforma. Lo dicho, se va a ofrecer poco a cambio de demasiado.

Y, en el caso español, si a todo este escenario se le quita el dinero del Desarrollo Rural para el área del Reto Demgráfico, se sube el Salario Mínimo Interprofesional y no se hace nada para acabar con la crisis de precios que va a sacar a medio campo a la calle este mes de enero, el panorama es bastante desolador y, quizás, habrá que comenzar a pensar en una futura vicepesidencia del Reto Agrario.