El Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) del Ministerio en Algete (Madrid), Laboratorio Nacional de Referencia para la Viruela Ovina y Caprina (VOC) en España, ha confirmado un tercer foco de esta enfermedad en una explotación en Benamaurel (Granada), cuyo censo asciende a 352 animales (340 ovejas y 12 cabras), que han sido sacrificados.

Según una nota de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, se trata del tercer foco declarado en Andalucía, al que hay que sumar otro en Cuenca que tenía relación con estas explotaciones granadinas, y la sospecha se originó por la aparición de lesiones compatibles con la enfermedad en dos animales de la explotación.

COMO EN LOS CASOS ANTERIORES SE HA PROCEDIDO AL SACRIFICIO DE TODOS LOS ANIMALES

Los servicios veterinarios oficiales de la Junta de Andalucía procedieron, siguiendo el protocolo establecido, a la toma de muestras y a su envío al Laboratorio Central de Algete y las muestras se han confirmado como positivas por PCR-RT y secuenciación al virus de viruela ovina.

De forma inmediata, la Consejería ha adoptado las medidas de control contempladas en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687 en lo referente a las normas relativas a la prevención y el control de determinadas enfermedades, que incluye el sacrificio de los animales, eliminación de los cadáveres en planta de trasformación, limpieza y desinfección oficial de la explotación, establecimiento de una zona de protección de 3 kilómetros y una de vigilancia de 10, con refuerzo de medidas de bioseguridad y vigilancia en las explotaciones.

También se incluye la restricción de movimiento de animales y productos, además de la investigación epidemiológica para identificar el origen del virus, aún bajo estudio, así como los posibles contactos de riesgo que se hayan podido dar, entre otras medidas.

La VOC es una enfermedad de origen vírico que se encontraba erradicada en España desde 1968, hasta que el pasado 19 de septiembre se identificó un foco en el municipio granadino de Benamaurel.

Anteriormente se habían detectado casos esporádicos dentro de la UE, los últimos en Grecia y Bulgaria en el año 2014. Asimismo, permanece de forma endémica en África (incluidos los países del norte del continente, como Marruecos, Argelia y Túnez), así como en Oriente Medio y Asia.